Agradezco eternamente sus caricias,

las palabras que me alientan en mi andar,

así como cada una de sus sonrisas

que siempre me inspiran a continuar.


Agradezco los cuidados que me brindan,

las noches que por mí han pasado en vela,

por las alegrías que puedo recordar

y las que en un futuro seguro nos esperan.


Agradezco el apoyo en cada paso,

con júbilo los éxitos compartir,

y aprender de los errores y fracasos

lecciones que me enseñan a vivir.


Agradezco que me dieron esta vida,

y el que todo me enseñaron a apreciar,

tanto un sufrimiento como una sonrisa,

me enseñaron a este mundo amar.


Y es que tengo tantas cosas qué decir,

tantos sentimientos que expresar,

por lo que sólo me queda resumir:

gracias mamá, gracias papá.