ALGÚN DÍA
Hace un tiempo me torturaba la ignorancia de no saber de ti, de no leer tus palabras, o conocer que sientes.

Sin duda que me atormentaba cada segundo sin saber de ti.

Y me cuestionaba cada palabra antes dicha, no entendía sus significados. Pensaba que estaba pasando. Necesitaba escucharte.

La verdad es que, tus palabras se grabaron en mi cabeza. Aseguraba que si sabía algo de ti, me alegraría saber que estás muy bien, que ya no me necesitas más, de cierta forma estaba más que resignado a perderlo todo, pero me pintaba una sonrisa verte feliz. Aún estoy dispuesto a sacrificar mi vida por ti.

Todo seguiría así, de no ser por el día en que me libraste de las miles de dudas que me atormentaban.

Todos mis pensamientos se derrumbaron, nada de lo que dije o hice seguía teniendo valor.

Porque será que las noches despierta lo más profundo, y nos hacen decir de forma sincera y clara, lo más secreto de nuestros corazones?

Por vez primera me sentí tan feliz de haberme equivocado, nada me producía más placer y emoción que saber que lo que pensé era solo una ilusión.

Leer esas palabras me rompió el corazón. Pero no lo hice porque fuese malo; me partió en miles de pedazos, darme cuenta de todos mis errores. Saber que he turbado tu felicidad porque no estuve presente, aunque talvez mi presencia no sea lo necesario. Saber que me amas; me mata amarte, y me muero al saber que tu también lo haces porque sigo tan lejos de ti. Saber que me extrañas; me tortura extrañarte más cada día, y me lastimo al saber que tu también lo haces porque no puedo ayudarte. Me parte en mil pedazos saber que cuando sentías frío, no estuve a tu lado para abrazarte. Me hace sentir inútil saber que no podías dormir comoda, porque nadie iguala la forma de mis brazos.

Algún día, llegará el día en que podamos poner fin a esta mortuoria situación.

Si, o no. Real o ilusión.