Capítulo 1 Camino a la morgue
 
Acercándose ya a la puerta de la morgue vio que se rompió el espejo y ella sintió que su vida misma también se había roto. El rodaje de aquella oscura y amarga película mental se repetía en su mente. Serían 7 años de mala suerte ahora y nada ya podía ser peor para aquella escolta de muertos que camino a la morgue tropezó con el antiguo espejo del hospital capitalino.  

-Verás amiga, tu al menos ya estás mejor que yo. Pasar a la otra vida debe ser mucho más interesante que tratar de sobrevivir en esta sin lograrlo. No sabes como la envidia se acumula y me corroe por la venas al verte ahí acostada. Te vez tan pacifica, placentera. Mientras yo en este horrible mundo solo trato cada día de encontrar un estúpido sentido a esta absurda vida.

El frío de la nevera abierta comenzó a acariciar la ya erizada piel de Amy mientras se sentaba al lado de la difunta y comenzaba a llorar. Llevaba días y días de tortura tratando de encontrar alguna razón que la llevara a querer seguir viviendo. Un ruido en la tubería la hizo mirar el reloj para darse cuenta que estaba a solo 25 minutos de concluir su turno. Encerró aquel joven cuerpo en la cuadrada caja fría para congelarse. No sin antes acariciarla suavemente y darle un beso en la mejilla. 

-Te veo pronto desconocida. Ya estoy próxima a morir, por favor espérame en el espacio fugitivo donde dejamos de ser de carne para convertirnos en seres de espíritu.

Sintió que la joven quería decirle algo pero por supuesto el cuerpo seguía inerte.   Aquella joven asesinada por un amor que resultó ser su asesino no pudo sobrevivir a la carencia del aquel liquido vital que le fue arrebatado con un tiro, más que por amor por egoísmo.  

Amy decidió abandonar ya aquel lugar y saliendo por la puerta, escucho que la joven la llamaba. Se espantó por un momento, tomó un gran suspiro y volteó en respuesta. Y allí vio la joven para darse cuenta de que ...