Día 15
 
  

Me encontré en un entorno irreal. El firmamento era de color amarillo claro. El aire olía a dulce y entraba por los pulmones de forma pesada. Un lago verdoso albergaba unos seres acuáticos luminiscentes. No recordaba nada. 

Una voz metálica me habló de repente: 

¿Sabes por qué estás aquí? Sorprendida negué con la cabeza y antes de pronunciar el “no” me respondió: Hay que repararte. Tu sistema ha fallado. 

No entendía nada, estaba absolutamente desconcertada. Miré mis manos que empezaban a difuminarse con el entorno. La angustia me recorría y grite: ¿Por qué estoy desapareciendo? La voz me respondió: Para salvarte tienes que recordar. Estas en fase de pruebas, pero si no recuerdas, morirás. Comencé a llorar. Estaba literalmente desintegrándome. Una puerta apareció frente a mí. La observe un rato. Era una puerta blanca con un pomo dorado, decidí entrar. Traspasé el umbral y esta mutó para convertirse en una ventana. A través del cristal vi una habitación de hospital. Una cama situada en el centro tapaba el cuerpo de una persona. Oí unos pitidos que correspondían al latido de un corazón. ¿Seré yo?, ¿Estoy en coma?, ¿Voy a morir?, ¿Dónde está mi familia? 

Mis pensamientos fueron contestados por la voz metálica: ¿A caso recuerdas a tu familia? Abrí los ojos con fuerza, un escalofrío recorrió mi cuerpo, ¡No! Grité. No recuerdo nada… 

Tu tiempo se está agotando. Vas a morir. ¡Pero yo no quiero morir! Lo siento.

-Por favor espere… borrando sistema. Sistema borrado.

Un científico miraba la pantalla de un ordenador. Tenía el ceño fruncido y agarraba el ratón fuertemente. Sacó una grabadora que portaba en el bolsillo y comenzó a grabar su voz:

Día 15. El programa Eva ha vuelto a fracasar. Tras varios intentos con distintos códigos no se ha conseguido el objetivo. Eva tiene conciencia de sí mismo, pero no como programa, sino como humana.