El reflejo del atardecer en el río
 

Sostiene la mano fría de primavera
En el cemento blanco.
Sostiene sus pies candentes
Sobre el asfalto gris.
Sostiene su mirada oscura
Sobre un lienzo de ondas
Donde el sol naranja pinta
Un cielo atardecer.

Pequeñas ondas se acercan
A una orilla rocosa,
Oscurecidas con el color
De una oscuridad.
El sol naranja se mueve en ellas
Y un blanco que une cielo y mar.

Piensa en vacío
Silencio
Pero el pintor se mueve y el lienzo se mueve y la pintura que une espacio y agua se desvanece.
La reflexión del reflejo permanece.
Pero también se va.
Desaparece.