"Enamorandose de un Pokemon" Capitulo 3: La hermosa Gardevoir.
 
 

Lopunny y yo entramos rápidamente a la sala donde se encontraba Kirlia, al escuchar sus gritos solo podía utilizar mi cerebro para pedirle a mis piernas que avanzaran mas rápido.

Al entrar a la sala no podíamos creer lo que veíamos, mi Kirlia ya no era una Kirlia, era mas alta, mas bella, era una Gardevoir, solo podía quedarme de pie boquiabierto, observándola, ella estaba de pie en la sala, parecía que los dolores habían cesado, nos miramos fijamente y comencé a acercarme lentamente hacia ella, pero algo pasaba, ella se veía muy alterada, se alejaba cada paso que yo me acercaba, era como si no lograra reconocerme, ella comenzó a correr desesperadamente, intente alcanzarla pero ella fue muy rápida, inmediatamente llego la enfermera, solo vimos a Gardevoir salir del centro Pokemon, todo estaba muy oscuro y faltarían unas cuantas horas para que amaneciera, cuando le iba a explicar a la enfermera lo que había pasado, me pregunto: “Ella no te reconocía, ¿Cierto?”, yo asentí con la cabeza, a lo que ella respondió: “Es normal, los ataques que sufrió la lastimaron demasiado y estando en su limite al momento de evolucionar, padece una especie de bloqueo de recuerdos, no es permanente, pero tampoco es recomendable dejar que pase tanto tiempo sin recordar quien es, tienes que ir a buscarla rápido y traerla para que la podamos tratar”, yo me aliste y la enfermera me presto una linterna para ir a buscarla, le pedí a Garchomp que se quedara con Lopunny y la cuidara mientra yo regresaba con Gardevoir, Salí y comencé mi búsqueda, era una ciudad no muy grande pero si lo suficientemente espaciosa para perder de vista a alguien, mi mayor temor era que ella regresara a ese maldito bosque así que decidí dejar el bosque como ultima opción, comencé a buscar en los parques, entre las casas abandonadas, y llegue a una antigua mansión, era una estructura ya muy vieja, esa mansión se caía a pedazos, vi algo pequeño tirado en la entrada, lo alumbre con la linterna y era el moño de Gardevoir, lo tome y lo guarde en mi bolsillo y me adentre en la mansión, al abrir las enormes y desgastadas puertas se escucho un horrible ruido causado por la madera ya podrida de la mansión, “Si veo un Gengar mas esta noche necesitare terapia”, dije en mi mente mientras avanzaba alumbrando, cada paso que daba era acompañado con un ligero eco dentro de la vivienda, era mas enorme por dentro de lo que se veía por fuera, de pronto escuche pasos rápidos en el piso de arriba, subí las escaleras rápido, los últimos escalones se rompieron después de que subí, comencé a caminar alumbrando rápidamente para ver si encontraba a Gardevoir, entre en la primera habitación que encontré y registre a fondo, pero nada, pasaron algunas habitaciones hasta que al entrar en una e iluminarla encontré a Gardevoir, estaba sentada al notar mi presencia se levanto rápidamente y quiso volver a correr, “¡Espera!”, grite, intente acercarme a ella lentamente, ella estaba mirándome fijamente, por la mirada en sus ojos me podía dar cuenta de que ella no me reconocía, “Soy yo, ¿me recuerdas”, me acercaba mas a un paso muy lento, “No te hare nada malo, vengo a llevarte de regreso al centro Pokemon para que puedas curarte”, su mirada parecía mas tranquila justo cuando me acerque a unos pocos pasos cerca de ella, un crujido a lo lejos resonó como si algo se hubiera quebrado, el sonido volvió a alterar a Gardevoir y ella volvió a correr, fui rápidamente detrás de ella intente hablarle para que se detuviera pero no hacia caso, al girar el ultimo pasillo que daba las escaleras, ella intento bajar corriendo pero piso los escalones que se habían roto cuando subí, ella iba a caer, así que la sujete antes de que cayera junto con el resto de las escaleras, era una caída muy alta, tenia sujetada a Gardevoir con mi mano izquierda mientras con la derecha me sujetada de una columna, “No temas, te subiré en un momento”, le dije mientras ella pataleaba por miedo a caer, justo cuando logre tener la postura perfecta para lograr subirla, me acomode y comencé a levantarla, pero en ese momento el pilar se desprendió de donde yo lo sujetaba dejándome caer junto a Gardevoir, “¡Mierda!”, fue lo ultimo que exclame antes de caer, a abrir los ojos me di cuenta de que estábamos muy debajo, en una especie de sótano, Gardevoir estaba inconciente, rápidamente me acerque a ella para asegurarme que estuviera bien, revise su respiración y signos vitales, todo normal, tenia un dolor en mi brazo y mi cadera, ilumine con la linterna para ver nuestro alrededor, era una habitación enorme y llena de escombros, al levantar la mirada para ver desde donde caímos, me di cuenta de que estabas un buen par de metros debajo de la entrada principal, y por si mi mal fortunio fuera poco la linterna comenzaba a quedarse sin batería, “Vanidad tienes nombre de mujer”, esa frase paso por mi mente, mi madre siempre solía decirla, ella me dijo que la leyó en un libro y en situaciones muy duras solía decirla, jamás logre entender esa frase pero creo que ahora se a lo que se refiere, supongo que a veces te metes en problemas tan grandes que parece que le causaste el problema a una mujer y por ello la frase, comencé a buscar algo con lo cual pudiera iluminar, y entonces mis ojos creían estar alucinando, una vela un poco gastada y fósforos, “Arceus aprieta pero no ahorca”, otra gloriosa frase de mi madre, esa noche me di cuenta de algo que creí jamás podría ser posible, le di la razón de todo a mi madre, todo lo que me decía de niño en verdad tuvo repercusión, la llama de la vela iluminaba muy poco pero era mejor que nada, había una puerta de acero, intentaba moverla pero no podía, después intente escalar escombros pero tampoco conseguí libertad, me senté un momento a mirar la flama, mis opciones se acababan, “¿Por qué rayos no traje a Garchomp conmigo?”, esa pregunta en mi mente resonaba con eco, jamás aprendo de mis errores, Gardevoir comenzó a despertarse, me vio y entro en pánico, la tome de la mano y le dije: “Tranquila, soy yo, ¿No me recuerdas?” ella se comenzaba a tranquilizar y me miraba fijamente, mire sus ojos y esta vez eran de nuevo esos hermosos ojos tan brillantes como estrellas, ella puso su mano en mi rostro, eso era muy buena señal, “espera un momento”, le dije y saque de mi bolsillo su moño y lo coloque en su cabeza, ella me miraba aun un poco desconcertada, “¿Estas bien mi princesa?”, le pregunte y ella solo me miro abriendo mas los ojos, logre hacer que me recordara con esa pregunta, esa pregunta que le hice por primera vez cuando era un Ralts y se lastimo entrenando, era una pregunta que yo le hacia muy seguido si veía que ella esta cansado o desanimada, Gardevoir me abrazo muy fuerte y después también la abrase, ella era muy calida y su abrazo era muy reconfortante como si ese abrazo fuera un tesoro que yo estuviera buscando por miles de años, la ayude a levantarse, y comenzamos a buscar una forma de salir de ese lugar, escalar ya era imposible, así que optamos por intentar mover la puerta entre los dos, usamos nuestra fuerza pero ni siquiera logramos moverla, Gardevoir se puso frente a la Puerta y se puso en posición de ataque, ella iba a intentar usar su fuerza psíquica, me puse a un lado para no estorbar y cuando empezó a utilizar su ataque yo la apoyaba, estaba logrando moverla, y en el momento en el que ya no pudo mas, me decidí a ayudarla, era mi momento, ella hizo su mayor esfuerzo, corrí hacia la puerta y la embestía con toda mi fuerza, tarde un poco pero en el ultimo golpe, se abrió, lo logramos abrimos la puerta y vimos que era salida a la ciudad, me acerque a Gardevoir y le di mi mano, ella la tomo y se levanto, comenzamos a caminar a la salida para irnos de ese lugar, antes de salir Gardevoir se detuvo sujetando mi mano, me acerque a ella, ella me tomo le rostro y me beso, lo único que pude hacer en ese momento fue abrazarla y besarla yo también, después de ese beso que se sintió completamente diferente al que di con Kirlia, comenzamos a caminar, ella volvía a ser feliz y alegre, como cuando era una niña, esa era mi niña, en mi mente paso un pensamiento: “Este sentimiento de nuevo, ¿Qué es esto que siento al verla sonreír que hace que me encante tanto verla?”, al salir del lugar pudimos ver el amanecer, parece que solo dormí unas dos horas, al llegar al centro Pokemon la enfermera se llevo a Gardevoir a la sala medica para atenderla, yo solo me recosté en el piso a descansar un poco, lentamente mis ojos comenzaron a cerrarse por el cansancio, en mi mente veía imágenes de Ralts, Kirlia y después Gardevoir ella estaba sonriendo en todas, era como una película de lo que había vivido hasta ahora con ella, después de eso en mi mente se escucho una palabra: “La amo”, me desperte, Lopunny y Garchomp me estaban viendo dormir, me levante y Garchomp me dio una hoja de papel, al leerla decía: “Gran Feria de atracciones”, ellos se veían muy interesados, y les dije: “Esta bien de todos modos necesitamos un día de descanso”, Gardevoir salio de la sala y se veía mucho mejor, mas descansada y sana, la enfermera sonrío al verme tan feliz de ver a Gardevoir, Gardevoir se puso a mi lado y me tomo de la mano, salimos todos del centro Pokemon, nuestra próxima parada seria la Feria de atracciones.