Family of the Past Capítulo 10
 
Fuuta pestañeo dos o tres veces, ¿era en serio?, si, si lo era... Fuuta se estremeció, esa mirada fija daba miedo, él no estaba bromeando para nada, incluso si la petición-no, orden era casi ridícula en esta situación... Miró a los otros, buscando algún indicio acerca de este cambio de personalidad alarmante de su hermano, ¿tal vez era bipolar?, era cuestionable... No obstante, los demás estaban tan anonadados como él, todos excepto Yamamoto, fue un cambio muy radical... ¡en especial con toda la furia que había demostrado no hace más de 5 minutos!, y aun así, esa cara y esos ojos... aún estaba muy molesto, de eso no había duda, ¿tal vez solo quería distraerse o que se fueran?

Desconocido para ellos, eso era lo más cercano al perdón sin decirlo directamente, él no estaba de humor como para tener una conversación decente sin decir algo hiriente. Quería que se fueran, al menos por un rato, así que su mejor excusa era simplemente hacer de cuenta que nada paso... eso, y que tenía ganas de seguir comiendo dulce, hacía mucho tiempo que no probaba el helado, de cualquier sabor para el caso, y... francamente, quería continuar, ¿dulce placer?, totalmente culpable, lo admitía, pero igual no creía poder comer más de un vaso... Al menos así también se quitaba de encima lo de no haber comido absolutamente nada en... ¿dos días?, ya ni se acordaba, aunque eso no le importaba mucho de todos modos...

Para evitar molestar a Tsuna, más de lo que posiblemente estaba, Yamamoto fue de inmediato a la tienda a comprar el helado sin discutir ni preguntar... Si Tsuna pudiera matar con la mirada, ya estarían todos muertos hace mucho tiempo, daba miedo, pero tenía todo el derecho del mundo para enojarse, sino de verdad estaría preo-alarmado... era totalmente normal que se molestará, lo único extraño fue la reacción tan explosiva y del hecho que activó su Hynper Dying Will Mode como si nada, de hecho, parecía no haberse dado cuenta... tal vez no es tan accidental como parece, pero no quería ni arriesgar su suerte ni incomodarlo, si es que no trataba de arrancar sus cabezas otra vez... Yamamoto se estremeció, no, realmente no quería volver a vivir esa experiencia nunca más, Tsuna sin duda era intimidante cuando quería. Ya los había perdonado, esperaba y rezaba porque los otros tres no hicieran un mal comentario o una tontería, y que hayan entendido el mensaje dado entre líneas... 

-... Tsuna-kun, yo-

- No pienso limpiar el pequeño desastre de afuera. - cortó sin realmente emoción aparente, no quería oírlo, no quería saber nada más del asunto, absolutamente nada.

- ¡Lo limpiare por usted Juudaime! - Gokudera prácticamente saltó por la ventana al decir eso. Si Tsuna hubiera estado más tranquilo, se hubiera preocupado por él, pero en ese momento lo peor que podría pasarle era romperse una pierna, así que en su mente era aún peligro descartable. Aun así, no podía dejar de pensar que quizás saltar hubiera sido más seguro, pues los tubos y rejas no eran exactamente confiables ya sea para subir o bajar... pero no era su problema tan poco, él no le dijo si quiera que él tuviera que ser quien limpiara el desastre después de todo, ¿no es así? 

-... Tsuna-nii... - no, no le gustaba ver a su hermano de ese modo, pero era mejor que antes... 

- ¿Has comido algo a parte del helado? - lo que sea para que mejorará, el no andaba bien y si quería olvidar lo ocurrido, ¿quién era ella para oponerse a eso? - Tal vez- ¡Tsuna-kun!

Cuando Yamamoto regresó, no sabía si reír o quedarse callado ante lo que encontró. Al parecer, estaba aún tan agotado que solo ese estallido lo hizo desmayar... bueno, ¿tal vez fue la emoción?, aun así ha estado durmiendo mucho... Ante el pensamiento, Yamamoto frunció el ceño, preocupado, era demasiado tiempo durmiendo, esperaba que se detuviera pronto, no era tan divertido sin él y aparte de los muy y cada vez más raros actos que hace, nunca podrías aburrirte. Por otra parte, este estallido fue bastante... explosivo, como si hubiera tirado un fósforo encendido en una botella de gasolina a una distancia más o menos segura, sin duda alguna habían tocado más de un nervio por así decirlo... La parte de temerle fue el peor, pero... ¿por qué?, ¿que tenía de especial eso?, entendía que cualquiera se sentiría mal, triste, molesto e incluso traicionado, pero... ¿furioso?, no tenía mucho sentido para él que digamos...

- ¿Cómo fue que paso esto? - Tsuna estaba en su cama, como si solo hubiera ido a dormir...

- No lo sabemos, se desmayó de repente y... - Kyoko se detuvo, un tanto apenada. - tuve la suerte de atajarlo y no caer con él... - No estaba muy contenta al respecto, es cierto que Tsuna no era un chico pesado, pero...

- Ma Ma, solo espera a que recuperé el tiempo perdido. - Y hablando de tiempo... - Tsuna, despierta. - Lo movió un poco para tratar de despertarlo, sin embargo...

- ¡Deja a Juudaime descansar idiota! - Incluso Fuuta hizo una mueca, la intención hubiera sido noble si no los hubiera dejado casi sordos... Sin duda alguna, Tsuna debía de estar despierto ahora.

- Ustedes son las peores alarmas del mundo... - murmuró Tsuna irritado, sus oídos zumbaban y casi llegaba a dar al techo del susto-sorpresa, hubiera hecho igual que los gatos de las caricaturas que vio hace ya muchos años: saltar al techo y quedarse allí colgado, omitiendo la parte de quedar colgado como una lámpara por supuesto... -... ¿a qué se debe el alboroto? - Honestamente, Tsuna no sabía para que preguntaba... 

- ¡Lo lamento mucho Juudaime!, no era-

- ¿Y mi helado? - No, no tenía animo de escuchar nada de lo que tuviera que decir, tan poco lo necesitaba, rayos, era perfectamente deducible. Se sentó rápidamente, en verdad no quería oír ni pío proveniente de Gokudera, no ahora por lo menos. 

- Aquí está, te traje uno diferente... - Había de todo, menos de vainilla, vaya suerte la suya. -... no sé si te guste, pero prueba. 

Y eso fue exactamente lo que hizo. Unos 5 minutos después, todos estaban siendo ignorados, Tsuna estaba demasiado feliz con su helado como para molestarse o darles la más mínima atención. Era muy raro, nunca lo habían visto así... de lo que si estaban seguros es que ya se le iba a terminar, ¡se comió un tarro entero el solo!, solo esperaban que no fuera a ser incontrolablemente energético. Tsuna si les había estado dando atención, solo que decidió no molestarse y deleitarse con el sabor, "Torta Suiza, ¿huh?" pensó para sí, "ya sé lo que compraré cuando vaya a la tienda...", junto con: "¿cómo demonios pueden hablar tanto?, ¡son solo tres personas!".

- ¿Qué te parece? - es como si Tsuna no estuviera allí... - No sabía que traerte-

- Delicioso. - fue la respuesta corta, y Tsuna lanzó la tasa ahora vacía a la papelera. - Tal vez me haga adicto a-

- ¡Pero Juu-

- ella, sabe muy bien. Y no, no les daré aprobar, compren ustedes para poder robarles. - Les sacó la lengua al final en forma de burla, solo estaba bromeando con la última parte.

- De acuerdo, pero Tsuna... - una pausa. -... ¿listo para salir de aquí un rato? 

"¿Salir?, ¡son las 5 de la tarde!, ¿a dónde saldríamos a esta hora?", aun así, Tsuna asintió lentamente, y estaba a punto de preguntar a dónde demonios iban cuando lo empujaron amistosamente hacia la puerta. 

- Vamos entonces, tu mamá ya sabe, y los niños nos verán allá. - dijo alegremente. 

- Espera, ¿quieres decirme que planearon algo sin decirme nada al respecto y esperan que yo simplemente diga si como si nada? - Preguntó seriamente, no molesto ni feliz, neutral.

- Ehhhh... ¿sí? - Poniéndolo de esa forma... no lo habían pensado... - Creímos que-

- Está bien. 

- te haría bien-¿qué dijiste? 

- Dije que está bien, iré. - repitió con paciencia, levemente divertido por dejarlos sin habla.

- ¡Juudaime eres increíble! - "Ya me había comenzado a extrañar no oírlo, je... pero aún es bastante irritante..."

Kyoko frunció el ceño levemente, él parecía solo... - Tsuna-kun, esa fue una mala broma. - estar bromeando, pero con esa seriedad era difícil decir. 

- Lo siento Kyoko-chan, pero es que no pude evitarlo. - "Fue una pregunta honesta... rara vez preguntan mi opinión antes de hacer algo, sino después... además, es bastante divertido cortarles las cuerdas a veces..." - Es divertido, considérenlo mi venganza si así lo desean. - "Muy divertido, a pesar de que tal vez deba sentirme mal porque casi nunca preguntan... nahh, ya estoy más que acostumbrado con Reborn-san."

-... Tu... - Estaban sin habla, nunca jamás pensaron en que él haría algo como esto, y menos hacer una venganza por algo tan... accidental por falta de una palabra mejor, incluso si esa venganza ni siquiera era en serio...

- Bueno, vámonos ya... ¿o acaso quieren quedarse aquí después de todo? - "A veces es mejor solo quedarse calladito y bonito... más que todo calladito, esas miradas son muy divertidas pero al mismo tiempo te hacen sentir idiota, cosa que no soy... creo...", pensó para sí comenzando a caminar en una dirección totalmente aleatoria, no tenía la más mínima idea de a dónde iban supuestamente, y no se mortificaría por ello tan poco. Al llegar a la esquina de la calle y no sentir pasos detrás de él, un ceño profundo se abrió paso en sus características, "Muy bien, ya basta de actuar como tontos... hora del plan z, porque no estoy con mucha paciencia...". - Hey, miren, ¡una pelota asesina! - les grito ignorando que estaban hablando entre ellos quien sabe qué.

 El efecto fue inmediato y bastante divertido para Tsuna, quién se rió levemente, pero muy extraño para Kyoko, la única que no entendió o se salvó, dependiendo del punto de vista. 

- ¡Ya lo salvo Juudaime! - Lo único que escuchó fue: "asesina", y sus bombas estaban listas para mandar a volar a quien sea que molestara a su preciado jefe. 

- ¿Dónde? - Preguntó tomando lo primero que vio como un bate: un palo de la basura, lo único que escucho fue: "pelota" y estaba listo para batear.

- ¡Tsuna-nii! - el niño termino detrás de su hermano, asustado pero muy curioso, solo escucho dos palabras: "pelota asesina", y su imaginación se disparó. 

-... ¿De qué estás hablando Tsuna-kun?, no existen pelotas asesinas... - trató de ignorar las miradas que estaban recibiendo por parte de los pocos ciudadanos que habían oído el escandalo sin éxito, las miradas eran muy variadas y al mismo tiempo tenían algo en común: "¿están mal de la cabeza?", los comentarios tan poco ofrecían mucha ayuda que digamos. 

- Lo sé. - explicó pacientemente sin mirar los gestos decepcionados de los tres chicos. - Pero se movieron rápido, ¿no es así? - resumió inocentemente, y los cuatro se dieron cuenta con horror que Tsuna parecía conocerlos de pie a cabeza, y vaya que disfrutaría de sus ventajas. - Bueno, ¿qué les parece si vamos andando? - no le gustaba estar en medio de la calle esperando por tiempo indefinido...

- En seguida, en esta dirección Juudaime. - se recuperó lo más rápido que pudo, y aún con muchos signos de interrogación en la cabeza, comenzó a caminar a su lado mientras indicaba la dirección y comenzaba una pelea con Yamamoto. Mentalmente, Tsuna hizo una mueca y suspiro, no podía quejarse, sino discutían sería anormal, y con respecto a los otros dos, solo tenían una charla amistosa, lástima que no estaba con muchas ganas de hablar. En verdad, no estaba de buen ánimo en general, probablemente debido a lo ocurrido hace como una o dos horas atrás, ¿pero quién podía culparlo?, en parte fue su culpa por querer saber lo que no le decían de frente, así que no podía quejarse: obtuvo lo quería, el hecho de que lo hirió fue solo un efecto secundario. Y por otra parte, también era culpa de ellos por hacer eso en su propia casa, cualquiera pensaría que eran estúpidos, pero él no, en todo caso fueron muy confiados de que o no despertaría o que si lo hacía sería evidente, desgraciadamente para ellos no fue así. 

Luego de 20 minutos caminando y de vez en cuando haciendo un gesto o ruido de que estaba escuchando, lo cual era mitad verdad mitad mentira: si estaba oyendo pero no estaba prestando atención, llegaron al cine... Tsuna no podía evitar sentir un poco tonto por no pensar en esto, era un poco obvio pero nunca se le pasó por la mente... A pesar de lo ocurrido hasta ahora, Tsuna solo podía sentir curiosidad, como un niño al ver por primera el parque de diversiones, y en consecuencia paseó por todo el lugar, mirando con detenimiento cada lugar y rincón como un turista en un centro comercial, sin decir palabra. Su conducta no pasó desapercibida por los chicos ni por los recién llegados al grupo: I-pin, Lambo, y Chrome. La chica de pelo morado, por más extraño que pareciera, tenía en sus brazos un peluche roja gigante, y se negaba a responder de donde lo había sacado, sonriendo levemente avergonzada y mirando a Tsuna de reojo, haciendo un poco obvia la respuesta... 

-... Buenas noches jefe... - murmuró una voz suave y tímida a su lado, haciéndolo detenerse un momento en su inspección. 

- Hola Chrome, ¿cómo va todo? - preguntó con la mejor sonrisa que tenía a su disposición, cosa que pareció funcionar a su favor. - Veo que te gustó... - comentó refiriéndose al muñeco, ganando un leve asentimiento. - Me alegro, tendré que buscarte otros, ¿no crees?, uno solo no es suficiente, pero eso puede esperar. - anexo lo último a sabiendas de que ella negaría y negaría... a él no le gustaba recibir un no en cosas así, pero ya estaba más que acostumbrado... - ¿Me acompañas? 

- ¿Como que no alcanza? - siseo lo más bajo posible, molesto, al otro chico.

- Ma Ma... - Trató de aligerar la situación, pero eso solo encendió más a Gokudera, quién no necesitaba muchos motivos para amenazar a la vendedora con sus dinámicas... en especial con Tsuna fuera de la vista. - Aumentaron un poco, nada-

- ¡Un poco! - Yamamoto hizo una mueca, mala elección de palabras. - ¡y en solo tres días!, ¡no nos alcanza ni para comprar solo los boletos!

- Señores, si no van a comprar por favor salgan de la cola. - Se limitó a decir la vendedora con voz aburrida. 

- Espere-

- ¿Podría hablar con el gerente por favor? - interrumpió otra voz.

- Como guste señor, por favor pase adelante y hable sus asuntos... - Respondió la señora sin cuidado, aburrida y siguiendo el protocolo. Lambo hizo una mueca, vaya señora tan amarga y robótica...

Antes de que Gokudera o Yamamoto digirieran lo que ocurría, Tsuna dio un suave gracias y desapareció por las puertas antes de que pudieran decir ah. 

- Por favor si no van a comprar retírense de la cola. - dijo de la misma forma.

-... Vamos, el jefe dijo que nos encargáramos de las golosinas... - murmuró Chrome suavemente, Kyoko solo pudo reír y jalar a ambos chicos fuera de la cola, Tsuna como siempre venía a salvar el día, o la noche en este caso.

Dentro de la habitación, Tsuna se puso cómodo en una silla y no esperó más de 5 minutos cuando el gerente finalmente se presentó. "Uno bastante molesto," comentó divertido en su cabeza, "apuesto que se gana el dinero fácil y rara vez tiene que tratar con clientes...", esta vez tenía un toque de sadismo, el cuál se acentuó más en el siguiente pensamiento: "Es hora de recordarle quién es el verdadero jefe aquí..."

- ¿Qué desea hablar- eres solo un crío, ¿cómo es que te dejaron entrar? - "Oh, muy buena entrada, me gusta... haces las cosas mucho más divertidas, me encantas...", ronroneo en su mente, pero por fuera lucia serio y respetuoso. Si el gerente hubiera podido oír ese pensamiento, estaría asustado, pobre de él...

- Discúlpeme, no era mi intención molestar a un hombre tan ocupado e importante como usted. - respondió lo más tranquilo y respetuoso que pudo, observando con mucha diversión como su ego crecía exponencialmente en cada palabra que salía de sus labios. - Esto no tomará mucho tiempo, se lo prometo. - "Me encantas de verdad, eres tan buen juguete..." 

- De acuerdo, que sea rápido chico, soy un hombre ocupado como has dicho. - Dijo orgulloso e impaciente por irse, sentándose al otro lado de la mesa.

- Bueno, verá, mis amigos y yo venimos a ver una película, pero el dinero no-

- ¿Eso es todo?, sin dinero no hay nada chico, adiós. - Se levantó para irse, pero...

- No me ha dejado terminar Sr. Williams Castellano. - "... será tan divertido arrancarte las plumas una por una... oh sí, eres tan fácil que casi me da lástima, casi, querido juguete..."

El gerente se paralizó en su sitio, ¿cómo demonios sabía su nombre?, ¡en ningún lugar estaba y él no lo había dicho...! 

- Por favor, vuelva a sentarse, no he terminado. - El tono que utilizó fue suficiente para hacer a Williams obedecer con miedo... Sea quien sea ese chico era sin duda alguien de autoridad... - Gracias. 

-...

- Como decía, mis amigos y yo venimos a ver una película pero no tenemos dinero suficiente... - hizo una pausa totalmente intencional, disfrutando ver a su víctima retorcerse y sudar nervioso en su sitio... - y me preguntaba si podría utilizar una cuenta para pagar... - "Realmente fácil, y realmente delicioso... no recordaba que esto se sintiera tan bien..."

-... ¿Qué clase de cuenta? - preguntó lentamente, se sentía como un ratón en una caja chica con una cobra de compañía apuntó de abrir la caja y tragárselo entero...

- Una mafiosa, por supuesto. - Respondió como si eso fuera algo común y algo que debía de saber, y esa sonrisa que comenzaba a exhibir lo hacía sentir cada vez mucho más pequeño... - La cuenta de mi abuelo específicamente, Timoteo Vongola.

Eso fue una bomba nuclear, y algo que Tsuna disfrutó de ver: si no hubiera estado sentado se habría desmayado, era un fantasma a punto de entrar en un ataque de pánico. Había insultado en más de un sentido al nieto del jefe de la familia mafiosa más poderosa del mundo, podría terminar muerto, torturado-

- Si quiera hacerle algo, ya lo habría hecho, así que tranquilice... - Incluso si disfrutaba esto de sobremanera, no era tan cruel como para hacerle creer que tendría alguna repercusión... - Y no se preocupe por mi abuelo, el no hará nada, no tiene por qué hacerlo.

- ¿No tiene porque...? - Que no diga lo que creo que eso significa, que no diga-

- ¿No lo sabe? - preguntó el chico con inocencia radiante, falsa inocencia pero él no se dio cuenta, mirándolo con si fuera un tonto. - Soy Sawada Tsunayoshi, el Décimo Vongola. Ahora, ¿podríamos por favor abordar el tema de la cuenta?, mis amigos deben estar impacientes...

- ¡Dios!, ¡esta es la cola más larga que he hecho en mi vida! - se quejó Gokudera haciendo reír a los demás, pero tan molesto estaba con el hecho de llevar más de 10 minutos en una cola, y ni siquiera estaban por la mitad, que no le importaron las risas.

- Vaya cola... - dijo una voz claramente impresionada detrás de ellos. - ¿Hay un estreno o algo así?, ¿y Chrome? - Preguntó más para sí mismo que para ellos, mirando a su alrededor para asegurarse de que ella no se estaba escondiendo, y a ver si veía algún cartel que dijera: "Gran Estreno…", pero solo vio personas... y más personas…

- ¡Juudaime! - Lo había pillado por sorpresa, pero al parecer solo a él, pues los demás solo se rieron de él otra vez, saludando a su jefe levemente. - Ni idea. - ¿Qué más iba a decir?, hace un momento ella estaba allí, y no tan poco tenía idea de donde salió tanta gente... Eso le recordaba que aún no habían comprado los boletos y mucho menos...

- Ma Ma, de seguro se fue al baño-

- Atención por favor, Sawada Tsunayoshi por favor pasé adelante. - pausa. - Repito, Sawada Tsunayoshi por favor pasé adelante. - Tsuna solo pudo sudar frío, y hacer una mueca, tal vez se había pasado... un poco con el gerente si había hecho esto y tan rápido... 

- Tsuna-kun, ¿qué hiciste? - ¿Estaban en problemas?, ¿para que lo llamaron a él de todas las personas? 

- Nada. - Contestó inocentemente, tan inocente que les provocó escalofríos. - Vamos, elijan lo que deseen. - "Me pasé, yo solo pedí utilizar esa cuenta, no un servicio estrella...", pensó rascándose detrás del cuello, un poco nervioso, un poco avergonzado, "pero es que no pude evitarlo, era tan fácil y muy divertido..."

Mientras Tsuna estaba en su mundo, los otros solo se miraban entre sí y a su amigo preguntándose qué demonios había hecho y en qué demonios se había metido. Las miradas curiosas de las demás personas no ayudaba tan poco, pero para Tsuna estás ni siquiera existían, no lo porque estaba en su mundo sino porque ya había creado cierta inmunidad-error, él había creado inmunidad, ser jefe de una familia mafiosa de tal calibre significaba muchos eventos con mucha, mucha gente... y los paparazzi, y los fans, los asesinos, e incluso los propios empleados de la mansión de vez en cuando... por supuesto, los últimos años de su vida habían sido bastante solitarios, pero igual no perdería esa habilidad que Reborn lo había forzado a aprender junto con el resto del mundo. Tristemente, inmunidad o no, igual nadie podía ponerle encima un dedo fácilmente así estuviera en su mundo, pequeña desventaja para sus enemigos.

- Lo que sea que ellos pidan. - Dijo Tsuna simplemente al llegar antes de alejarse a ver un cartel de películas, uno de muchos carteles. 

- Bueno, ordenen señores. - se limitó a decir la vendedora, con un aspecto de haber visto al mismísimo Presidente... ¿qué demonios había hecho Tsuna?

- Kufufufu... - Tsuna no fue muy sorprendido, pero antes de que el recién llegado lo hubiera visto venir, lo abrazo. - alguien está muy cariño esta noche, kufufufu... 

- Hola Mukuro. - Ignoró el comentario antes de soltarlo. - ¿Qué has venido a revisar?, sé que Reborn te llamó... - "Eso es algo muy estándar, es de esperar, después de todo..." - no es que no esté feliz de verte ni nada, pero tus visitas generalmente no son sin propósito me temo... - "soy un enigma en sus mentes, ¿me equivoco?"

- Kufufufu... - Este chico vio de inmediato detrás de la portada... - ¿y que-

- Saber si soy alguien más usando una ilusión, una falsificación o simplemente si estoy siendo manipulado por algún ilusionista, persona u objeto aparentemente mágico perteneciente a la mafia ya sea conocido o desconocido, por ejemplo. - Tsuna no sintió ninguna clase de remordimiento, culpa y/o satisfacción al ver la cara del ilusionista contorsionarse en una muy sorprendida y confundida.

- Veo que el bebé no bromeó... - lo dijo más para sí que para su acompañante, internamente estaba nervioso... estaba en frente de un ser bastante peligroso, su instinto se lo decía y él no dudaría en eso. No obstante, a pesar que este ser en frente de él no se parecía mucho (o casi nada) al ser tímido y miedoso que había conocido y que le encantaba molestar, sin duda alguna no estaba siendo poseído o engañado, estaba bajo su libre albedrío...

- ¿Por qué bromearía?, Reborn solo bromea a corto plazo si lo hace... - "y menos por algo así..." - Ahora querido amigo... ¿vas a quedarte un rato?, y no empieces con poseerme ni nada por el estilo delante de los chicos, o tu solo limpiaras el desastre que harán. - Mukuro no pudo evitarlo, se estremeció ante tal seriedad.

Estaba en presencia de un depredador, y a la vez una presa, una presa porque obviamente no quería hacer ningún daño, pero un depredador porque si lo desobediencia se lo comería vivo si esa intención de matar era un indicativo que estaba hablando en serio... a pesar de que en ningún momento dijo que lo haría, su lenguaje corporal claramente decía que sí. Era la combinación más extraña que había visto en su vida, ciertamente muy interesante, y tanto como le encantará la idea de ver que más había allí oculto, pues ese no era el Vongola que conocía, no, para nada... no era tan tonto como para no ver que sus intenciones eran claras y le haría morder el polvo si lo desobediencia y probablemente humillarlo en el proceso. Era demasiado obvio que le ganaría, por su actitud al menos, y aunque le gustaría demostrarle lo contrario...

- Y se me olvidaba... - comenzó con una sonrisa algo escalofriante. - si le dices algo a los chicos que haga que se preocupen más de lo necesario, lo que te hare a cambio no será bonito. - Internamente Mukuro aplaudió con desánimo, la prueba de que lo haría morder en polvo habían sido puesta al aire. -... Y tranquilo, no será nada físico, no quiero dañar a Chrome, pero solo necesito unas pocas palabras para todos te vean bajo una nueva luz... - Mukuro arqueo una ceja y se estremeció ante la sonrisa inocente que dio su acompañante. 

 - ¿Nueva... luz? - Este chico...

- Si... ¿quieres un ejemplo?, te gusta la piña y los animales pequeños y-

- ¡Suficiente Vongola! - ¡Su reputación! 

- usas 250 gramos de gelatina marca Frutiplot todos los días para que tu cabello parezca una piña y se quede así, al menos cuando an-

- Ya entendí Vongola. - dijo lo más cortante que pudo, haciendo reír a Tsuna... pero, ¡¿cómo demonios sabía todo eso?!, ¡nadie lo hacía excepto el mismo!

- Es un secreto querido amigo. - Tsuna comentó felizmente, Mukuro estaba comenzando a tener segundas ideas sobre él. - Así que... ¿vamos?

- Tal vez en otro momento, kufufufu... - Tsuna mentalmente ronroneo, viendo el humo, no es que odiara a Mukuro ni nada... pero estaba tan de buen humor que no podía evitar jugar con el cómo jugó con el gerente, este último fue quien le dio el buen humor en verdad...

- ¿Lista Chrome? - preguntó amablemente cuando el humo se disipó. 

- Me preguntó que hizo Tsuna esta vez... - Todo, absolutamente todo había salido gratis y ni cola tuvieron que hacer, espera que Tsuna no se molesta por haber elegido la película sin él... no era su culpa que se desaparecía, otra vez.

- No sé... - murmullo Kyoko cargando a un Lambo aburrido. - pero... debió de haber sido-

- ¿Son idiotas o qué? - interrumpió Lambo, un tanto molesto debido al tema de conversación que se había forzado a escuchar la última media hora, desde la discusión de las golosinas (en la cual hizo un berrinche por chocolates) hasta para las entradas. - Tsuna-nii es un Vongola. - dijo simplemente. 

I-pin no dijo nada, sentía lástima por los vendedores que tuvieron que aguantarlos tanto tiempo, pero realmente fueron serviciales... y muy, muy pacientes, solo Fuuta, ella y Kyoko no armaron un revuelo, ni volaron nada a pedazos como Lambo, incluso si fue sin querer aún voló una pared y varias máquinas de golosinas... Fuuta solo sonrió, tan divertido como era, ellos estaban siendo ingenuos...

- ¿Que tiene-

- Pero Juudaime no tiene idea de-

- ¿No tengo idea de que chicos? - saltaron ante la inesperada aparición de Tsuna, quién se rió de ellos. Al parecer, ese sería o es uno de sus nuevos hobbies: asustarlos hasta la muerte. - ¿y bien?, ¿me cuentan? - Nadie le dio mucha importancia a Chrome, quién lo seguía de cerca, debido a la conducta bromista que Tsuna estaba exhibiendo... 

- Bueno... estábamos preguntándonos que hiciste para que fuéramos tratados también... - Esto era incómodo... esas apariciones y desapariciones no era muy agradables con los sustos que traían. 

- Nada en verdad. - Tsuna se encogió de hombros. - Solo pedí que utilizarán la cuenta de abuelo, nada más, no pedí servicio especial ni nada. - Comentó tranquilamente, como si fuera lo más común del mundo, dejando frío a todos, cosa que él no le dio importancia, aún feliz gracias a su pequeño juego. - ¿Y bien?, ¿qué vamos a ver?, ¿que compraron? 

De alguna manera se las arreglaron para contestarle cada pregunta, pues estaba curioso de que fue lo que se perdió. Lambo se burló de Gokudera hasta que este lo golpeó y comenzó a llorar, pero para Tsuna era algo totalmente normal, esos dos nunca fueron los mejores amigos... No obstante, con respecto a la película, lo único que obtuvo fue: es una sorpresa, así que, sin más opciones, terminaron en la sala de cine, bromeando y hablando hasta que la película finalmente comenzó. Como siempre, todo comenzó con propaganda que Tsuna ni siquiera se molestó en oír, en su lugar decidió comenzar una barra de chocolate... para desgracia de los que estaban sentados cerca de él, Tsuna había decidido derretir la barra y esparcir el chocolate derretido en uno de las cajas de cotufas, dejándoles solo tres opciones: comer cotufas con chocolate, lograr tomar de alguna de las otras, o no tocar ninguna cotufa. "No saben lo que se pierden.", pensó Tsuna comiendo el pequeño experimento, ideas locas a veces daban buenos resultados, esta era una de ellas. En cuanto a cómo derritió la barra, seguramente utilizó sus llamas, una conclusión que los hacía preguntarse cuando aprendió a controlar sus flamas tan bien que ni Reborn sabía al respecto...

La película no era del todo mala, o al menos así creía Tsuna, trataba de un jefe de policía que estaba intentando darle fin a la mafia de esa región, lo cual era muy irónico en verdad. Resulta y acontece que el hombre tenía una hija de 8 años, una muy linda en su humilde opinión, y su esposa había muerto por culpa de la mafia, debido a que fue tomada como un rehén y el no pudo salvarla a tiempo, así solo le quedaba su hija… Debido a esto, él luchaba por darle una mejor vida a ella, pero lamentablemente un día, llego a casa después de un día agotador, solo para conseguir que su hija había sido raptada y encontrar una nota en donde decía que si quería recuperarla, tendría que ir a el lugar señalado y dar… se le torció el estómago en ese momento, tendría que dar su vida a cambio…

No era necesario ser un genio para saber lo que ocurría luego de eso, pero igual se quedó a ver, listo para levantarse en cualquier momento, no quería ver el final, ya sabía cómo terminaría de todos modos. El policía llego al lugar mencionado, y sabiendo que al final todo era una trampa, no le quedó más que asesinar a todos los presentes, o los matarían a ambos, y desato cuidadosamente a su hija, pero… ella lo miro con miedo, muy asustada debido a la vista y debido a que solo era una niña, se apartó con un sonoro golpe.

- ¡No te acerques!, ¡aléjate! 

- ¡Es porque te tenemos miedo!… ¡Eres un monstro!

- Décimo… yo siempre quise ser tu mano derecha, pero ahora…

-… Tsunayoshi, no puedo considerarte como un amigo, no después de lo que has hecho… 

- Eres extremadamente aterrador asesinando como si fuera lo más normal del mundo… si no eres un monstro, no te falta mucho al extremo…

- Kufufufu… y yo que pensaba que eras más que un simplemente mafioso, que no sería igual a los demás… has roto tu promesa, Décimo Vongola...

-… Eres un asesino, un monstruo… te gustó, ¿no es así? 

- Te has convertido en un hombre de temer, Sawada Tsunayoshi.

Sin pensarlo dos veces, salió de la sala sin decir nada, no necesitaba ver lo que ocurría después, era demasiado obvio: ella no lo querría nunca más. Ninguno lo noto debido a que estaban inmersos en la película, tenía bastante acción... Lastimosamente, si se hubieran dado cuenta tendrían otra pista, pero no lo hicieron... era algo tan triste, pero paso desapercibido… Nadie se dio cuenta de su ausencia hasta que salieron de la sala del cine hablando y bromeando, y aún así…

-… fue algo tan espectacular cuando los mato a todos así de cool, ¿verdad Tsuna?

-…

- ¿Tsuna?… ¿Tsuna?

- No esta… ¿en dónde se habrá metido Juudaime esta vez? - Ya había perdido la cuenta de cuantas veces les había hecho esto últimamente, pero había esperado que no les hiciera eso justo ahora.

- Ma Ma, tal vez solo fue al baño, ya volverá. - No importa lo que pasará, el siempre volvía a ellos, de una u otra forma, así no estaba tan preocupado. Eso, y el hecho de que Tsuna era fuerte, aunque no podía confiarse de eso, la mafia era un mundo muy cruel... - El final fue algo triste si me preguntan...

Continuaron hablando sobre la película durante un rato, en especial sobre el final, pues era bastante triste, o agridulce mejor dicho, pues luego de varios años la niña comprendió lo que su padre había hecho por ella y lo perdonó, durante esos años vivió con una tía, dejando a su padre solo... Ese final ciertamente no era el más adecuado, pero era realista, solo era una niña, ¿podría reaccionar de alguna forma positiva a un evento de ese calibre?, probablemente no...

"… lo siento… lo siento mucho… fue mi culpa desde el principio por ser tan débil, realmente lo siento por no poder protegerlos… por no poder cuidarlos como debía, por llenar sus manos de sangre innecesariamente… lo siento mucho por no ser un buen amigo y un mejor jefe… lo siento mucho por ser siempre un estorbo y un completo inútil… lo siento mucho, en verdad lo siento… pero incluso si me odian, haré lo que sea por ustedes… incluso a sus yo más jóvenes… lamento no poder ser mejor, lamento mucho estar vivo y arruinar sus vidas … pero prometo proteger a sus yo más jóvenes, haré lo que sea por su seguridad, así que perdónenme si no quieren o no desean que lo haga… pero haré todo lo que está en mis manos para protegerlos en este tiempo… espero que me perdonen por ello… lo siento…", 

- Are? - salió de sus labios sin su permiso al ver algo... inusual, al salir del baño. 

Los chicos siguieron hablando, bromeando y causando diversos incidentes sin darse cuenta en lo más mínimo, esperando encontrar a Tsuna en su camino... Lo cual sucedió, debido a que oyeron sus risas, y curiosos como un gato (esperaban que no murieran como él...), se acercaron en total silencio para ver que rayos lo estaba haciendo reír tanto... El gerente no era tonto, lo había mandado a vigilar, y a lo que vieron que no estaba muy feliz que digamos, lo llevaron a un sitio alejado de la multitud a esperar a sus amigos, y... 

- Bueno señores, gorditos y bonitos, gorditos y bonitos... - se oyó claramente del televisor usualmente utilizado para publicidad.

La familia no tenía duda, Tsuna no se iba a mover de allí hasta que eso terminará, así que lo mejor era ponerse cómodos...