Family of the Past Capítulo 4
 
Una semana había pasado, y todo aquel que conocía a Tsuna tenía un gran signo de interrogación flotando pesadamente sobre sus cabezas... tal vez incluso tres de esos signos. Todo había cambiado desde aquel día, prácticamente todo, más no podían decir si este cambio era bueno o malo, ni siquiera el cómo o el porqué,… solo que fue y es inesperado, no sabían que sentir o esperar de él… Realmente querían saber que rayos había ocurrido para provocar esto, la razón en específico. No hubo avisos ni advertencias, llego de repente y de golpe, y no parecía querer irse… y Tsuna no estaba ayudando mucho que digamos, el solo sonreía levemente y los miraba confundido, como si no entendiera el problema cada vez que mencionaban algo al respeto o sentía alguna mirada sobre el… A decir verdad, no era como si el cambio no fuese bienvenido ni nada, pero no de ese modo... era como tener a un extraño entre ellos, un extraño que les era familiar, más no podían ubicarlo… y esa descripción no podía ser más certera, Tsuna parecía un extraño desde aquel día en que durmió en toda la clase…

El ya no sonreía como antes, esa gran y cálida sonrisa parecía haberse ido o escondido en algún lugar muy lejos, y no lograban encontrarla a pesar de todos sus esfuerzos, ahora lo más cercano a esa sonrisa era una pequeña… una pequeña sonrisa, que rara vez aparecía, y si lo hacía casi siempre era falsa y si no era así, no era enteramente feliz, simple tenía una pizca de dolor y tristeza en el… Esa sonrisa daba la sensación de que estaba escondiendo algo que le hacía daño, pero intentaba decirles que estaba bien y esconderlo al mismo, para no preocuparlos… aunque tan poco parecía tener la fuerza para darles una más grande o más sincera que esa, lo mismo pasaba con sus ojos… no eran enteramente felices, siempre había un dejo de dolor en ellos por alguna razón… Y como si eso no fuera malo de por sí, él se mantenía mortalmente tranquilo casi todo el tiempo, no hablaba mucho y no regalaba ninguna pista con esa actitud tan tranquila y calmada.

Otra peculiaridad era que perdía su mirada en el espacio y se quedaba pensando en algo para sí mismo constantemente, pero nunca decía acerca de que, aunque casi siempre parecía ser del mismo tema… También aburría a menudo en clase y casi siempre pasaba lo antes mencionado, a veces se quedaba dormido… en un principio, lo habían dejado en paz, quizás debido a que no habían digerido lo que pasó aquel día, pero luego de tres días comenzaron a molestarse los profesores y le lanzaban las preguntas más fuertes, las cuales respondía aún más aburrido que antes sin tomarle importancia antes de volver a lo que hacía, y no importa que pasara todas sus respuestas eran correctas, lo cual dejaba a todo el mundo muy asustado y conmocionado, tanto que ahora lo dejaban verdaderamente en paz: hacían que no existía. Uno que otro profesor se atrevía a preguntarle o pasarlo al pizarrón, los que no eran afectados por su falta de entusiasmo, o simplemente no aceptaban que Dame-Tsuna había desaparecido como un perfecto fantasma.

Asimismo suele evitar cualquier pregunta que fuera personal o tuviera que ver con el directa o indirectamente, sin importarle quien era el que preguntaba, pero era muy cortes y educado en ello, y muchas veces totalmente impredecible, pues podía dejar a la persona con la palabra en la boca o cualquier otra cosa totalmente aleatoria… A parte de todo esto, había otra cosa que les impresionaba tanto a ellos como a todo el mundo: no sacaba nada de su mochila, no anotaba ni prestaba atención a nada, pero sus notas estaban saliendo perfectas, lo cual está llamando mucho la atención de los superiores… Al igual que el hecho de que no tartamudeaba, siempre estaba seguro y no tenía dudas, al mismo tiempo no se podía apreciar ninguna clase de ego grande ni superioridad hacia otros, de hecho nada de las características de un engreído, o un avaricioso, nada de las cosas suelen desarrollar las personas muy talentosas o inteligentes no mucho después de estar rodeado de situaciones como está, y luego se convierten en seres detestables y muy egocéntricas…

A pesar de todo, los matones seguían metiéndose con él para la gran decepción de ellos, probablemente debido a que Tsuna no había demostrado ningún cambio en la parte física, al menos no delante de nadie en la escuela. Lastimosamente eso era lo de menos, ahora Tsuna no corría ni nada, para la gran frustración de toda su familia que sabía al respecto, y eso para nada impedía que no lo golpearan y le robaran… De hecho, él se dejaba que lo hicieran, generalmente con una cara de aburrimiento total y absoluta, pero si alguien si quiera intentaba hacerles algo a ellos… bueno, decir que Tsuna los dejaba de cabeza era quedarse realmente corto, no obstante, Tsuna no se movía a buscar nada para sí mismo, incluso si hacia lo imposible por conseguir cualquier cosa que necesitaban así no lo dijeran, no importaba si eran cosas insignificantes como un lápiz o una moneda… pero para sí mismo... estaba siendo muy descuidado, para decirlo suavemente. 

También han estado observando que come muy poco durante las comidas, despacio y con elegancia, como si de la nada hubiera sido educado estrictamente para ello, les recordaba a un rey o algo de gran poder en las películas, y solo se habían dado cuenta porque no hablaba mucho, incluso menos que antes, lo cual les llamo mucho la atención y decidieron observarlo, tratando de no ser tan obvios, no querían molestarlo o levantar sospechas de lo que estaban haciendo, ¡menos ambas!… además, parecía ser totalmente inconsciente y natural, no parecía darse cuenta de ello, y si acaso lo hacía, no le daba mucha importancia. Sin embargo, a pesar de lo delgado en que se estaba convirtiendo por falta de comida, estaba poco a poco comiendo más… aunque no sabían la razón, les aliviaba saber eso…

Toda la semana se había levantado exactamente a las seis en punto de la mañana, ya ni si quiera ponía el despertador… y Reborn ya no podía leer su mente, pero eso solo lo sabía el mismo Reborn y nadie más.

Era miércoles, tomo su café y decidió despertar temprano por una vez a su alumno, eran las 6:45 a.m.… sin embargo, no vio a su inútil estudiante en ninguna parte de la casa, ¿qué se había hecho?, bueno no importa, es su problema si decide ir hoy o no a clase, de cualquier manera me divertiré… ¿qué demonios…?

- Buenos días Reborn. - Saludo sin una pizca de malicia en su voz.

- Tsu-kun, ¿podrías ayudarme aquí?

- Ahí voy. - Contestó animado antes de desaparecer detrás de la despensa de la cocina…

Intento leerle la mente a ver si esto era una broma muy cruel, pero solo recibió silencio… 

- Ah, Reborn-san, Tsu-kun esta levantado desde antes que nosotros, ¿no es estupendo?

-… ¿Habrá tenido otra pesadilla?

Con eso, tomo su café, el choque fue muy grande… no oyó ni el despertador, un momento… el despertador está roto desde el lunes… y no vi uno nuevo hoy en día…

Y tristemente las sorpresas aún no acaban, ahora Tsuna caminaba y actúa un tanto formal y con elegancia, para nada torpe, parecía no darse cuenta de ello tan poco, ni de como algunas chicas lo miraban en la calle. En cierto modo era más sabio y más cuidadoso que antes, bastante secretista, como si tuviera miedo de algo… Abrazaba a su mama todos los días con mucho cariño, como si no la fuera a ver otra vez, y con los niños jugaba más y no se asustaba de las cosas que sacaba Lambo de su pelo esconde todo, lo único era que les faltaba ver era un excusado salir de allí… con todo lo que habían visto podían hacer una casa…

Y ante cualquier cosa que le daba miedo, ahora solo le pasa por un lado como si no existiera, eso incluía al Chihuahua que siempre lo perseguía, y ni siquiera cuando este lo mordió cambio de actitud, de hecho, fue totalmente inexpresivo… Tan poco se quejaba de nada, ni se negaba a cualquier cosa que Reborn le hacía hacer, de hecho, lo hacía rápido y sin titubear, no importa que tan cruel y despiadado fuera, eso también desconcertaba a Reborn, ya que no había ninguna otra cosa en su rostro que indiferencia en esos momentos, y eso le quitaba la diversión al asunto, y… no había odio o temor, no hablaba ni decía nada durante todo el trayecto, era como… si no tuviera ni voz ni voto en esos momentos, hacia lo que le dijeran y punto, y eso los incluía a ellos… todo a menos que fuera algo muy grave o muy importante… daba mucho miedo, era como una maquina sin alma… incluso Reborn tenía que tener cuidado, ya que incluso en su límite no decía nada y podría desmayarse en pleno ejercicio y hacerse daño gravemente… Si no tenía cuidado con eso, podría haber un daño permanente, no obstante eso no quería decir que era fácil darse cuenta de esos momentos si él no hablaba ni nada…

Por otra parte, el buscaba estar solo la mayor parte del tiempo, costaba mucho sacarlo y hacerlo salir con ellos a otro lugar, tan poco ya no proponía planes ni nada por el estilo como antes, ni siquiera espontáneos como era usual de todos ellos. Prefería encerrarse en su habitación cuando tenía la oportunidad… bloqueando todas las entradas que hubieran de inmediato, y se quedaba allí por mucho tiempo… no sabían exactamente que hacía en esos momentos, pero los niños decían que a veces eran despertados por sollozos en medio de la noche, por lo que, quizás, lloraba en esos momentos… pero, si así era, ¿por qué?, no tenía motivo aparente y vaya que los estaba volviendo locos todo esto...

Lo único que parecía tener la respuesta a la mayoría de sus preguntas era una imagen debajo de su cama, vieja y arrugada, deteriorada en los bordes y era casi irreconocible lo que allí se encontraba, encontrada por su madre en una de sus limpiezas, pero… nadie se atrevía a quitárselo, por su aspecto, perecía muy apegada a ella, además… quien sabe cómo reaccionara una vez que se dé cuenta que ya no está en su lugar… no creían que fuera bonito… y no querían arriesgarse, Tsuna podría ser lindo y tierno como un conejito a simple vista, pero por una razón su arma caja era un cachorro de león... y ya lo habían visto en batalla las suficientes veces como para saber que si la imagen era lo suficientemente valiosa para él, y se la quitaban... rondarían cabezas, queriendo o no, más aún si no había nadie como Reborn o Hibari para detenerlo si utilizaba su Hynper Dying Will Mode. No es que dudaran de su habilidad y fuerza, pero ellos no eran tan sanguinarios como para ir a toda potencia en su contra...

Hoy era el día en que lo sacarían de allí, costara lo que costara, si seguían así comenzarían a envidiar a esa imagen si no lo estaban haciendo ya, extrañaban a su amigo, y todos ya habían acordado que iba a hacer cada quien… La situación era lo suficientemente desesperada como para llegar a esto: colaborar entre sí sin ninguna clase de discusión, disputa o pelea... El plan era de corta duración, empezarían hoy y terminaría mañana, era un plan algo simple, solo para ver como lo tomaría y que haría, no podrían ser unos genios pero no eran tan tontos como para presionar mucho a Tsuna sin saber cómo reaccionaría… podría terminar mucho peor de lo que ya era, así que... mejor no arriesgarse.

Abrieron la puerta en silencio y se sorprendieron de que estuviera abierta, y no cerrada con cal y canto… Tsuna estaba en su cama, acostado mirando hacia el techo y acariciando a Natsu cariñosamente, quien se encontraba ronroneando en su estómago, completamente feliz y relajado, dormido o muy cerca de estarlo, no podían decir porque no estaban lo suficientemente cerca como para verlo, de hecho, era puro milagro que Tsuna aún no se había fijado en ellos con tanto silencio, cualquiera se daría cuenta de su presencia con el crujir de la puerta… Ahora, hablando de Natsu, esa era otra cosa que tenían que agregar a la lista de misterios: nadie sabe cuándo lo nombro así, Natsu, pero lo llamaba con ese nombre como si lo hubiera hecho toda la vida, ¡y solo llevaban pocas semanas de conocerse entre ellos!, para más misterio Natsu le correspondía igual, como un cachorro con su padre o un hermano… muy cariñoso con su amo, y muy protector también. Era algo incomparable e inexplicable al mismo tiempo, pero era algo que querían saber… al igual que como hizo para que Natsu se convirtiera en un anillo y saliera cuando quisiera, sin necesidad de ser llamado o algo parecido, pero su única respuesta al preguntarle fue:

- Todo a su debido tiempo… ustedes hallaran la respuesta así mismos cuando llegue el momento adecuado…

Y a pesar de esa respuesta, aun querían saber cómo fue que logro tal cosa… Quizás, Tsuna tenía una muy buena razón para no decirles, si era así, no obtendrían la verdadera respuesta fácilmente, no importa que hicieran o cuanto quisieran, era una forma de protegerlos… en otras palabras: no decir lo que creía que podía hacerles daño y llevar la carga el solo… Lo odiaban, realmente lo odiaban que hiciera eso, pero no lo culpaban, a veces ellos hacían lo mismo, por lo que no podían quejarse, quisieran o no… Natsu maulló en la felicidad cuando Tsuna le rasco su oreja izquierda…

Como lo envidiaban, no les daba pena admitírselos a sí mismos, tenían grandes celos de ese cachorro… se veía tan feliz y tan cercano a su amigo como si se conocieran de toda su vida, además Natsu parecía saber que era lo que ocurría con su amigo… no importa cuanto lo negaban, querían estar en su lugar, querían saber que pasaba, y querían hacer feliz a Tsuna como lo estaba haciendo el… era el único que lo hacía sonreír de ese modo, incluso si era pequeña, no tenía ningún indicio de dolor ni tristeza… era feliz… más feliz que cuando estaba con ellos… y Natsu no se esforzaba mucho en obtenerla que digamos...

-… Te gusta esto, ¿eh? - murmuró Tsuna suavemente con una ligera sonrisa, más para sí que para su acompañante, rascándole la otra oreja del mismo modo.

- Gao, gurrr… - ronroneo Natsu sin poder evitarlo, Tsuna estaba seguro de que si no tenía cuidado, comenzaría a babear... ahora que lo pensaba, ¿los felinos podían babear?, ¿y las armas cajas?, tal vez debería de preguntarle a Spanner... tal vez...

 - Me pregunto si… - suspiro profundamente, cambiando el tema. -… está bien quedarme aquí…

- Gao, Gao Gao. - respondió de inmediato el cachorro, tratando de levantarse para que su amo viera la seriedad de su respuesta, pero falló horriblemente ante manos tan suaves que sabían dónde tocar.

- Si… tienes razón, lo lamento… - Tsuna río ligeramente, un tanto divertido viendo a Natsu derretirse. Sus acompañantes aún no descubiertos fruncieron el ceño al mismo tiempo, ¿acaba de entender al cachorro o era su intuición?, ¿o solo acababa de asumir la respuesta?

- Gao~ - cantó en voz alta.

Tsuna lo miró un momento antes de sonreír y reírse: - Jajaja, si, es verdad… - confirmó aun sonriendo divertido. -... eres muy listo...

Silencio cómodo, entre amo y mascota, pero para los aún no descubiertos fue todo lo contrario... sentían estaban invadiendo un momento privado… Gokudera trató lo mejor de sí para no comenzar a disculparse allí mismo o hacerle a su acompañante tragar alguna de sus bombas por hacerlo venir aquí y no tocar la puerta, ¡era la privacidad de Juuidame la que estaban invadiendo!, eso merecía un gran castigo... Sin percatarse de la pelea mental de Gokudera o del hecho de que estaba siendo observado por dos personas, Tsuna alzo una mano hacia el techo, quedando suspendido en el aire, y luego murmuro tristemente, al parecer solo para sí mismo:

- A pesar de todo… yo ya… no puedo llegar a ellos…

Dejo la frase en el aire, pero parecía muy importante, Natsu no dijo nada, solo ronroneo tratando de consolar a su amo… Con esa respuesta, obviamente el cachorro sabía de qué rayos estaba hablando Tsuna, debía ser algo muy grave como para dejar a Tsuna tan deprimido y que Natsu no hiciera ningún comentario ni nada, excepto intentar consolarlo… Querían saber que ocurría, querían ayudar… tal vez deberían hacer que Spanner construyera una maquina traductora de leones, o pedirle una a Reborn, y secuestrar a ese cachorro de alguna manera y obligarlo a hablar... ¡no sabían que hacer!, y obligar a Tsuna a hablar... 

-... ¡Sawada! - gritó por quinta vez el profesor de Inglés, ya bastante molesto.

-... ¿Qué? - murmullo el nombrado muy somnoliento, y aburrido... muy aburrido. 

- Dame un ejemplo de Present Perfect.

Tsuna miró lentamente a la pizarra... ""I have done what you told me to do", era la primera linea, abajo decía: "Present Perfect is formed using have/has plus a verb in past participle. The main structure is: subject + have/has + verb in past participle + complement"...

- ¿Y bien Sawada? - presionó luego de casi tres minutos, Tsuna ni siquiera pestañeo.

- No quiero hacerlo, y no lo haré. - respondió simplemente. 

- Eso te costará-

- Para lo que me importa... 

Eso dejó al profesor totalmente molesto por el resto del día. No obstante, cuando regresaron al salón luego del receso para continuar con la hora que faltaba, se encontraron con algo que dejo a los estudiantes pálidos y a un profesor con un ánimo asesino, y eso fue:

"I remember when I was younger I used to try to please everybody I could, now, I have been doing what boredom tell me to do. Of course, if boredom could talk, I would be insane by now, it just feels like doing nothing and that's how it talks to me. No the best logic, I know.

By the way, have you been annoying all day for me?, how sad for you, I really haven't been paying attention to you, or anybody else today for the matter. So, could you stop for a while and let me be?, you had had enough, didn't you?, I might be bored, but you looked like a devil in the few minutes we had before the break.

Sincerely, Sawada Tsunayoshi"

En cierto modo, si la complació: utilizó el Present Perfect, pero... no, no querían terminar con algo como eso, y Tsuna no pareció para nada afectado con la visita al Director ni las detenciones de toda la semana, de hecho, solo parecía bastante divertido por ello. Y para finalizar, el Director no pudo hacer nada más que darle una advertencia, había escrito bien y educadamente, un poco sincero, demasiado en realidad, pero no podían hacerle nada porque no había hecho nada fuera de las normas y había escrito perfectamente en Inglés, por no hablar de que pudo haber sido cualquier otra persona la que escribió eso... y si en verdad fue él, estarían castigando a uno que sabía muy bien del tópico, y habían peores estudiantes que de verdad merecían un castigo, al menos él sabía cómo salir ileso saliéndose con la suya... Lo mejor del caso fue que los días siguientes dio todas las respuestas correctas en un fluido Inglés, solo había que preguntarle cuando no estuviera muy dormido y con un poco de ánimo... algo que aprendió muy bien el profesor.

Incluso si Tsuna estuviera de buen humor, dudaban altamente que fuera a decirles, así que mejor no presionaban el tema... no vaya a hacerles algo como eso o se enojé, un Tsuna enojado no podía ser para nada bonito. A pesar de todas estas razones y más que no querían ni pensar, querían poder estar con él sin límites: sin tantos secretos ni una neblina en que hacer o decir… lo amaban como a un hermano, no querían que le pasara nada, pero… no podían hacer nada para evitarlo…

-… Tsuna… - murmuró sin pensar, obteniendo un pisotón de su acompañante. 

La reacción fue inmediata, Tsuna se levantó demasiado rápido y se golpeó la cabeza muy duramente contra la litera superior… En ese momento, Yamamoto se sentía horrible, y se olvidó por completo del dolor de su pie, su intención no fue esa, fue solo un accidente, tan solo quería llamar su atención y sacarlo del estado tan deprimente en el que se encontraba, pero lo hizo sin pensar. Gokudera quería matar a su compañero por hacer tal cosa, sabía muy bien cuáles eran sus intenciones, pero debía recordar que Tsuna ya no era el mismo y, por consiguiente, no tenían idea de cómo iba a reaccionar u actuar, además, ¿quién demonios no se asustaría al hacer eso luego de estar solo con su mascota por quien sabe cuánto tiempo?, era algo de esperarse que reaccionará, pero de qué forma nadie sabía… Incluso si Tsuna era el mismo básicamente, no era igual que antes, tan poco podrían predecir como reaccionaria, no lo conocían lo suficientemente bien como para hacerlo… debían recordar eso…

Natsu maulló preocupado antes de lamerle la mejilla, en un intento de distraerlo del dolor, y los miró de una forma que en lugar de ojos parecían dagas, obviamente diciéndoles que estaba muy enojado con ellos. Aún con sus intenciones de distraer a su amo, sus acciones no parecían ser capaces de lograr su objetivo con tal golpe, de hecho, Tsuna tenía la cara arrugada y los ojos fuertemente cerrados al igual que sus labios, en un fuerte intento de no dejar escapar el grito que subió por su garganta y quería salir a como dé lugar, mientras que sus manos sostenían la parte superior de su cabeza, que era la zona afectada, al mismo tiempo que su cuerpo se encogía en sí mismo intentando aminorar el dolor… Como si fuera algún encantó lanzado en ellos, aún podían oír el golpe sonando en sus oídos, dejándolos paralizados con la ayuda de la mirada mortal que les dirigía el cachorro. No obstante, aún con todas las ganas de hacerles daño a ellos dos, Natsu se obligó a no darles más atención, más preocupado que enojado ahora al ver que nada de lo que hacía surtía ningún efecto... Maulló lo más alto que pudo al mismo tiempo que lamia su rostro… buscando de alguna forma consolarlo…

-… Estoy bien… - se las arregló para decir con los dientes apretados, no necesitaba a un cachorro preocupado o en ánimo de hacer daño justo ahora. - ahgg, que golpe… 

Natsu suspiro de alivio y procedió con su tarea más tranquilo, pero aun preocupado, después de ver sus ojos nuevamente, ya que Tsuna los había abierto con cautela mientras hablaba, y ahora le daba la mirada que claramente decía que dejará de llenarlo de saliva, la cual claramente ignoró… Tsuna quito una de sus manos con cuidado, debía de recuperarse rápido, tanto por evitar que Natsu lo siguiera llenando de saliva y que sus amigos "despertaran"... Tristemente, al verla quedaron helados, lo cual le llamó la atención a Tsuna, quién miró su mano antes de hacer lo que quería: empujar a Natsu de su cara... De todos los presentes, fue el único en mirar su mano cubierta de sangre con curiosidad en vez de horror… como si ya hubiera pasado por eso antes y no era un gran problema como ellos parecían ver, era incluso algo cómico: como si solo tuviera salsa de tomate en la mano y no sangre…

- Con razón dolió tanto… - dijo para si en voz alta, quitó su otra mano en el proceso, su cabello comenzando a gotear ligeramente en la parte húmeda que tomó la sangre al bajar, no era mucha, pero igual era sangre.

Lo miraron con incredibilidad, ¿cómo podía actuar tan normal ante algo como esto?, ¡estaba herido!, ¿no debería estar llorando o gritando?, estaban seguro de que eso debía doler como un golpe de Hibari en cualquier parte del cuerpo... Tsuna solo arqueo una ceja, ¿qué?, eso era lo que quería decirles, esas miradas y caras lo estaban poniendo algo incómodo... pero no les hizo mucho caso, no tenía tiempo para tratar de entenderlos, ni quería hacerlo, así lo mejor era hacer caso omiso y listo. Con esa decisión, se agacho a tomar algo de la mesita de al lado… que resultó ser un pañuelo…

- ¿Podrían traer agua? - Les pregunto antes de proceder a presionar el pañuelo contra la herida para detener el sangrado, el cuál no era mucho pero no quería ir a ningún lado por algo tan pequeño como esto...

Se mordió los labios y eso fue todo lo que hizo contra el dolor leve, mirándolos un tanto molesto, no le gustaba tener ojos fijos en el por mucho tiempo, menos de ésta manera… Luego de un tap hecho por los pies de Tsuna, ambos chicos despertaron de su aturdimiento, y se miraron antes de ir a buscar el objeto solicitado… Al volver, se dieron cuenta de que Tsuna los estaba esperando pacientemente, con calma a pesar de que se veía un poco molesto, aún presionando el pañuelo en su cabeza.

- ¿Me lo das, por favor? - Tsuna trató de ser lo más amable posible, pero estaba perdiendo la paciencia... no estaba haciendo nada inusual, ¿verdad?, por lo que recordaba él se hirió mucho en el pasado por las batallas o cualquier cosa por la que la familia terminará en discusión, y, por consiguiente, usualmente en peleas con él en medio. Esta herida era nada en comparación a las que obtuvo en esas ocasiones...

No esperaron otra repetición antes de darle el agua que pidió, y para su asombro, lo que hizo fue quitarse el pañuelo y humedecerlo en la parte aun limpia, para luego comenzar a limpiar el resto de la sangre pacientemente. Solo duro unos pocos minutos, no había mucha sangre que limpiar, era una lástima que ellos pensaron que quería agua para beber, pero igual era agua. Todo sucedió bajo la atenta mirada de Natsu, quién ahora estaba más concentrado en matarlos con la mirada… Por más que quisieran negarlo, esta era otra prueba: conociéndolo, estaría llorando y tal vez gritando del dolor de ese golpe tan horrible, vezo al menos habría gritado ante el golpe, pero él no derramo ni una lagrima por ello, de hecho ni siquiera estaba preocupado… o asustado, cualquiera ya estaría en un mar de lágrimas en este momento. Tsuna se había convertido en alguien verdaderamente fuerte, valiente y sabio… si hubiese llorado, gritado o algo así, no solo estarían preocupados y asustados, sino en completo pánico… era muy inteligente, evito que entraran en ese estado… sino ahora mismo ellos serían los consolados y lo hubieran herido de algún modo estúpido o algo parecido… incluso así, él era capaz de cuidarlos…

- Ne… no me vuelvan a asustar así, ¿de acuerdo? - dijo políticamente, pero la mirada que les estaba dando decía: "si aprecian sus vidas no se atrevan a siquiera pensarlo"... era una mirada muy intimidante en una cara amable.

-… - ¿Que podían hacer aparte de asentir?

- Oh vamos, miren, me encuentro bien, no pasó nada… - Okey, tal vez me pase un poco... pero es que eso no se hace, al menos no que se den cuenta de que estás allí, además... yo no les di permiso de entrada, por lo que se... bueno, en cualquier caso no es bueno este silencio...

- Pero Tsuna… - se quejó de inmediato Yamamoto, pero Tsuna lo cortó rápidamente:

- Ya paso, no hay que ponerse así por algo tan pequeño… - Solo fue un poco de sangre, estaría más preocupado por Natsu, él los mordería si no supiera que no me gustaría que hiciera eso...

-… - ¿Algo pequeño?, si eso era pequeño... ¿que era grande?, su incredulidad se notó, debido a:

- ¿Qué?, no me miren así… ese golpe es muy pequeño comparado con todo lo que hemos pasado… este no es nada en realidad… - A ver... ser golpeado y tiroteado diariamente por Reborn, a veces mordido hasta la muerte por Hibari-san, amenazado de posesión por Rodoku-san... los intentos de asesinato que suceden aleatoriamente, incluso ser atacado por cualquiera de la familia por cualquier o ninguna razón... y puedo seguir contando y contando... Hay algo que me estoy perdiendo, ¿no es así?...

Aún así no pudieron evitar mirarlo con sorpresa, si bien era cierto que habían pasado cosas peores que eso, y el aún más al ser quien los protege y pelea las batallas más importantes, sin embargo... un golpe era un golpe, no importa desde donde se mire, igual hacía daño… igual producía dolor… Incluso si les decía eso para animarlos, no funcionaría del todo, no podían dejar pasar eso así como así, no cuando sabían que era para hacerlos sentir mejor… Natsu maulló suavemente antes de volverse en un anillo, un anillo dorado reluciente y perlado con su forma en el dedo de su amo, dejándolos solos para hacerle frente al problema… aunque Tsuna no parecía encontrar otro problema más que su pelo húmedo y caído, así que se estaba peinando con cuidado para que, cuando se secara, este no fuera un arbusto o algo así… Esto luego de haber limpiado la saliva de Natsu de su cara, algo que ellos no se dieron cuenta, distraídos por sus palabras y por la situación.

- Así que... - comenzó, terminando de peinarse. - ¿necesitan algo? - Su respuesta fue una mirada fija y un tanto triste, durante un breve momento. 

- No cambies el tema Juudaime… ¿seguro estas bien?

- ¿Por qué no habría de estarlo? - ¿Qué les pasa?, ¿desde cuándo importa si estoy bien o no?... oh cierto, este es el pasado, tonto de mí, aquí se preocupan por casi cualquier cosa, y a veces ni se preocupan por lo que hay que en verdad preocuparse... bastante entretenido, pero no estoy de humor para esto ahora... - me siento bien y no me duele mucho, así que dejen de preocuparse tanto, ¿quieren? - Sin realmente más opciones, solo les quedo decir:

-… Está bien entonces…

Extrañamente, Tsuna sonrió levemente, una sonrisa extraña, no era feliz o triste, no podían darle ninguna descripción, excepto tal vez: inexpresiva. Antes de que pudieran preguntar a que se debía eso o cualquier otra cosa, Tsuna habló suavemente:

-... Me sorprende que no hayas matado a Yamamoto Gokudera-kun... ni que no te estés disculpado por entrar sin siquiera tocar la puerta. 

Automáticamente Gokudera recordó lo que debía de estar haciendo, pero Tsuna se le adelanto nuevamente:

- No pasa nada, pero te agradecería que no le hicieras mucho daño a Yamamoto y no utilices ninguna bomba por favor... Más tarde podemos hacer una pijamada si así gustan, ya es tarde, así que les sugiero que escojan pronto... Ahora, si me disculpan, iré a darme un baño. 

Con eso, Tsuna dejo la habitación... riéndose ligeramente detrás de la puerta al oír los gritos de un bombardero que no podía usar bombas, y de un beisbolista que no podía librarse o hacer entender a su compañero que también había sido idea suya entrar sin tocar... y evadiendo los golpes, fallando en calmar a su agresor. Esto es lo que yo llamó diversión... al menos nadie morirá, quizás Yamamoto-san terminé con dolor de cabeza, pero así compartirá lo que siento, además... es muy entretenido de oír... lástima que tendré que pararlos en unos minutos...

- Creó que ya es suficiente, Gokudera-kun... - 10 minutos, me sorprende que no le duela la garganta. - En fin... ¿qué hacemos?, y no Gokudera-kun, no pasa nada así que no te disculpes. 

- ¡Lo lamento mucho Juuidame! - ¿Ignoró lo que dije?, vaya... divertido y muy irritante al mismo tiempo... - ¡Debí de haber-

- ¿Que van a hacer?, puedo ir a traer las almohadas y eso si se van a quedar... - Tsuna escondió una sonrisa irónica al ver a Gokudera deprimido por haber sido ignorado...

- Yo me quedo Juuidame, ¡iré a buscar las almohadas y las cosas! - no termino de hablar cuando ya estaba afuera de la vista.

- ¡Espera! - demasiado tarde. -... ¿Si quiera sabe en dónde están? - dijo para sí, curioso, ya sabría si lo sabía o no. - ¿Qué hay de ti Yamamoto?

La respuesta fue simple: - Solo déjame llamar a mi papá Tsuna, luego iré por las golosinas.

No obstante, salió de la habitación antes de que Tsuna pudiera abrir la boca... 

-... ¿Si quiera sabe en donde mamá esconde los dulces? - pausa. - Oh bueno, no es mi problema si se pierden, solo espero que no hagan ni un alboroto ni un desastre... - Lo cuál era casi 100% seguro que sucedería... Tal vez debería de detenerlos o decirle a su mamá, cualquiera de esas acciones no ayudaría mucho, así que... naaahhhh, que se las arreglen solitos, no quería ser niñero...