Family of the Past Capítulo 6
 
"Me siento tan muerto… como quisiera estarlo justo en este momento…"

- ¡Tsuna por aquí!, ¡vamos a ese! - Yamamoto gritó para llamar su atención de nuevo...

Suspiro antes de correr hacia donde estaban sus amigos, "¿Desde cuándo son niños?, mejor aún, ¿por qué me siento como una niñera?... me siento jalado de un lado a otro como un peluche también... este no es mi día...", al menos habían escogido un juego de carreras esta vez… pero tan poco eso quería decir que quería jugar también en eso, era muy surrealista… Después de haber tenido que conducir sin siquiera tener una licencia en medio de una persecución en su contra, con tiros, espadas y cualquier otro objetivo amenazante junto a los que trataban de interceptarlo... No mentiría, manejar un carro era algo emocionante, pero era aún más emocionante estar en el cielo, y más seguro si volaba por su propia cuenta, era una lástima que no podía recordar la última vez que surcó los cielos... De seguro trataría de volar de un momento a otro ahora que si podía, solo tenía que asegurarse de no ser descubierto muy pronto al hacerlo, si iba a sufrir por un atrevimiento así, haría que valiera la pena.

Lo que tenía enfrente ya no representaba ningún reto en lo absoluto en su mente, de hecho, ni siquiera le parecía emocionante o divertido, pero, ¿cuándo fue la última vez que pensó que algo era divertido o emocionante para hacer?, si bien era cierto que le parecía muy divertido varias cosas desde que llegó a este tiempo, ninguna lo había involucrado directa, a sabiendas, y voluntariamente con tal de complacer a otros… Tal vez quizá era solo el quien se había convertido en un aguafiestas y en un ser que no tenía tiempo para nada excepto para trabajar y no molestar a nadie, por lo que estos pequeños lujos ni si quiera pasaban por su cabeza, o quizás era debido a que ya no era un niño más… Salió de sus pensamientos al ser jalado suavemente hacia el interior de la pista de carreras…

- ¡Idiota!, ¡no molestes a Juudaime o te volare en pedazos! - Gritó antes de girarse para ver a Tsuna, y con un giro de 180 grados preguntó amablemente y con preocupación: - ¿Te encuentras bien Juudaime?

- Ma Ma, solo lo moví... - Eso era todo lo que había hecho... no había molestado a nadie, pero había tanta gente y Tsuna se estaba tomando su tiempo dulce... 

- ¡Lo estabas molestando idiota! - Yamamoto sudo frio, entonces, ¿cómo sería si no hubiera hecho nada y por cualquier casualidad perdían a Tsuna?

- ¿Te sientes bien Tsuna? - Hablando de él, parecía una estatua con un aspecto bastante perdido...

- Che... Juudaime es el mejor, por supuesto que está bien. - Dijo como cuestión de hecho, por una vez, Yamamoto decidió no darle más leña al fuego...

Inadvertidamente, o tal vez no, para ellos, Tsuna ni siquiera había registrado ninguna de sus palabras, demasiado ensimismado para ser capaz de eso... "No dolió nada... ¿por qué?, nadie me ha tocado si no es para hacerme daño... en especial de este modo... en todo caso, esto se siente raro... ¿por qué?, no entiendo... ¿debería estar feliz?, ¿molesto?, ¿debería permitirlo?, ¿o apartarme?... no sé..." Nadie había tomado su mano de forma amigable, de hecho, ni si quiera había sido tocado en lo absoluto a menos que fuera en combate o estuvieran muy molestos con él, nada amigable por cierto… ¿Era normal estar sorprendido, alterado e incluso confundido por esto?, no lo sabía ni tenía la menor idea de que debía hacer... Era una sensación ajena, extraña, pero no era mala, así que no sabía cómo tomarla... Al mismo tiempo no podía dejar de mirar las manos entrelazadas entre el miedo y la vergüenza, miedo por no saber que esperar y vergüenza por no saber qué hacer, entre otras más… Se sentía tan perdido entre sus emociones en pleno conflicto que no se dio cuenta del miedo y la preocupación que estaba provocando a sus amigos, quienes ya estaban de frente a él y tomando sus hombros… lo sacudieron fuertemente para ver si salía de ese estado tan… extraño…

- Lo siento, yo… - "No soy un sonajero... ¿qué les pasa?, no he-ahhh... oppsss" - me sorprendieron… - "Entre otras cosas, pero las mentiras piadosas no matan... que yo sepa de todos modos."

-…

Disimuladamente se separó de ellos, deshaciendo el agarre, mas asustado por lo sucedido que por cualquiera de ellos… 

-… Lo siento mucho… - ¿Que más podía decir?, ¿algo como: disculpa, pero es que nadie me ha tomado la mano en años sin querer matarme en el proceso?, no, no era una buena idea...

- N-no, está bien, no te preocupes por ello… - comenzó, ¿que se suponía que debía decir?, ¡no sabía ni que había pasado!

- ¡Lo lamento mucho Juudaime!, ¡debí de haber detenido a este idiota de invadir su espacio personal! - Tsuna pestañeo... "¿invadir que?" - ¡Permítame cometer-ouch... 

Silencio incómodo… había metido la pata… de nuevo… pero ciertamente se sentía bien una de ellas. Yamamoto sólo sonrió nerviosamente mientras Gokudera saltaba en un pie mientras sostenía el otro, Tsuna sonriendo inocentemente, tan inocente que parecía angelicalmente demoníaco... sabía que no tenía mucho sentido, pero era tan inocente que lucía como un ángel, y a la vez tan inocente que parecía un pequeño demonio en la actitud linda de: "no he hecho nada y no puedes acusarme", una combinación algo aterradora... A sabiendas de que había hecho algo que no era común para el Tsuna de ese tiempo, dio la media vuelta con toda la intensión de marcharse de ese lugar, no quería responder nada... llámenlo cobarde, pero no quería enfrentarse al montón de preguntas que podrían surgir, ni a ningún comentario al respecto... aun así, un pisotón no era suficiente castigo para Gokudera, ¿suicidarse?, claro que no, no lo había hecho él y... ¿iba a dejar que otro lo hiciera?, ¿y por una razón tan estúpida?, ¡por supuesto que no!, para eso lo mataba el mismo... No obstante, antes de que pudiera dar el segundo paso, fue detenido de la misma forma que antes… trago saliva con miedo, intentando parecer normal… "Nada va a pasar, nada va a pasar, nada va a pasar...", junto con esa mantra, realmente lo que quería era abrir un hueco y meterse allí o salir volando... pero no podía hacer ninguna, que cruel.

- ¿A dónde vas?, ¿no vas a jugar con nosotros?, ¡ya vamos a llegar! - Eso calmó a Tsuna un poco, pero el final lo hizo querer llorar... si iba a jugar en un carrito... ¿por lo menos este no podía ir a 300 kilómetros por hora?, a la velocidad que de seguro tendrían los carritos le saldrían canas antes de acabar... 

- Yo… - "¿cómo salir de esto educadamente?, un momento... ¿desde cuándo lo educado funciona con alguno de la familia cuando están decididos por algo?" -  simplemente puedo verlos desde las gradas… - Mentira no era, ¿qué más podría hacer?, no era exactamente que podía irse lejos... sin que destruyeran la ciudad entera buscándolo por supuesto. 

-¡Tonterías!, vamos y diviértete un rato. - dijo alegremente antes de pasar un brazo por sus hombros y prácticamente arrastrarlo a la cola, ignorando al pobre Gokudera aún en gran dolor gracias al pisotón que Tsuna amablemente le había dado. Ciertamente Yamamoto tenía la suerte de su lado en ese momento, si Tsuna hubiera estado con la guardia baja cuando paso el brazo por sus hombros... en el caso más positivo: estaría felizmente inconsciente. 

Al final, siempre le toco elegir un carrito y jugar en contra de ellos dos, de alguna manera Gokudera se había recuperado y "olvidado" lo sucedido para diversión de Tsuna, Yamamoto ni siquiera se dio cuenta del pisotón. ¿Por qué solo ellos dos?, bueno, la respuesta era bastante simple y rara: los otros competidores estaban tan ocupados en sus cosas que no se fijaron en que ellos estaban en los puestos delanteros, siendo el primer lugar entre Yamamoto-san y Gokudera-san… pues no dejaban de pelear entre sí por ese puesto, se podría decir que es un empate… Tsuna sonrió ligeramente antes de acelerar un poco más, no podía quedarse atrás, pero él estaba seguro de que caminando iría más rápido de lo que iba justo ahora… Luego de unos minutos, Tsuna sintió su Hynper Intuición volverse loca por así decirlo, y en consecuencia miró a todos lados sin verse paranoico... "¿Y los demás participantes?, ¿hicieron magia y desaparecieron?, uhgg, tonto de mi... algo pasó, pero, ¿qué?... aunque esto explica la falta de ruido..." 

Un sonido de cauchos a plena velocidad llamo su atención de inmediato y solo pudo suspirar de irritación, apretó el acelerador a fondo y miro brevemente hacia atrás… Bufo ligeramente en diversión, era un carrito lleno de armas completamente cargadas sin piloto aparente, las cuales consistían en metralletas y sierras eléctricas… "Típico, que aburrimiento... ¿dónde está Reborn-san?, él puede hacer algo mucho más divertido que esto en menos de 2 minutos"… Era algo totalmente triste que nadie se había dado cuenta aún, debido a la poca interacción que habían tenido con Tsuna, por no hablar del poco tiempo, pero Tsuna era muy peligroso, tal como un tornado o una avalancha, si se daba una combinación específica: irritación y aburrimiento, mientras más tiempo esa combinación existiera, peor para los que serían receptores del daño que Tsuna provocaría... Lo más triste del caso es que en ese estado, a Tsuna no le importaba y le era totalmente indiferente la situación, de hecho, ni siquiera se daba cuenta de que tan peligroso era en esos momentos. ¿Tal vez cortesía de Reborn?, quién sabe, pero lo cierto era que Tsuna había adquirido gustos extraños gracias a los métodos espartanos impartidos por él. 

Giro perezosamente para esquivar las balas de la metralleta, y vio brevemente que sus amigos se estaban devolviendo con prisa… probablemente oyeron el inicio del torrente sin fin de disparos y vinieron a ayudarlo… Lastimosamente, solo le estaban dando más problemas y no lo sabían… Pensó en que podía hacer para acabar con todo esto antes de que les pasara algo por su culpa, ignorando totalmente las balas que pasaban zumbando muy cerca de él, no tenía mucho tiempo para esto… Con un encogimiento leve de hombros, hizo lo único que se le ocurrió en ese momento, giro el carro en 360° y salto, "Totalmente increíble, un carro con mucho más peso y de la misma marca corre más rápido que él mío... casi tres veces más rápido... Está pidiendo a gritos que lo vuelva trizas...". Cayo con la gracia de un gato y la elegancia de un tigre, sin ninguna herida, el carro que había estado usando no tuvo tanta suerte y exploto al ser golpeado en el motor, produciendo una hermosa explosión y tanto humo que no podría ver a nadie del otro lado ni aunque tuviera binoculares… Sonrió un poco en su pequeña victoria antes de simplemente poner las manos cerca de las uniones de las armas y fundirlas con sus llamas rápidamente, sin darles tiempo de hacerlo una obra de arte hecho de balas y cortes de color rojo sangre, para luego pisar con toda la fuerza que pudo reunir en el freno, todo termino en cuestión de segundos… Y solo porque Tsuna tenía el respeto suficiente como para no simplemente lanzar un X-burner o un Cero Ice Punch... aunque la verdad lo que quería era simplemente eliminarlo del mapa con un X-burner, que no quedara absolutamente nada del estúpido carro... 

Se bajó del carrito con un suspiro… "Es más obvio que todo esto fue un ataque planeado en mi contra, y que estoy siendo vigilado desde lejos… No esperaba que estos ataques comenzarán tan pronto, será mejor que no baje la guardia ahora… a mí no me pasara nada, pero no permitiré que nadie en mi familia sea herido por ellos… Los mataría si medio le hacen un rasguño a cualquiera de ellos, eso es seguro… No los mató ahora para no arruinar las cosas para Tsunayoshi-sama... como quisiera simplemente matarlos..."

- ¡Tsuna-

- ¡Estoy bien! - "Rayos... no estoy de humor para esto, se cuidarme solo, muchas gracias..." - No me paso nada… - Comentó perezosamente, algo que o ignoraron o no se dieron cuenta. 

- Nos diste un buen susto Juudaime… - Sus ojos comenzaron a brillar en absoluta admiración. - ¿Cómo rayos hiciste eso?, ¡fue genial!, ¡como era de esperarse de usted Juudaime! - En cualquier otro momento, Tsuna se hubiera sentido muy incómodo ante este despliegue, era una lástima que no era cualquier otro momento el que estaban viviendo ahora...

-… ¿Eso?, ah… no se… - "No es nada del otro mundo... cualquiera pudo haberlo hecho... " - ¿Hynper Intuición? - El tono que utilizó hizo a ambos chicos estremecerse, era demasiado... ¿cómo decirlo?... desinteresado, y con cierta molestia...

Presintiendo que obtendrían respuestas similares si preguntaban más, dejaron el tema, y comenzaron su camino a la salida… Para ser honesto consigo mismo, era una gran mentira lo que les acaba de decir, si bien era cierto que su Hynper Intuición le permitía muchas veces saber qué hacer, no le daba las respuestas en la cara, él tenía que manejarlo por sí mismo, pensar, deducir... así que eso lo tuvo que aprender por sí mismo, a través de la experiencia mayormente… ¿Y quién no lo haría cuando intentaban matar o secuestrar casi todo el tiempo que salía de la mansión?, eso, claro, si no tenían el valor de entrar en la misma mansión… el descaro más bien, considerando toda la protección que poseía ese lugar. No era tonto, sabía que solo buscaban su título y quizás alguna información o los bienes de Vongola, y para hacerlo tendrían que matarlo o forzarlo a hacer x cosa... En cualquiera, seguramente era un hombre muerto, de él en si no hay nada que nadie quiera, ni siquiera su poder, no lo habían hecho antes, no lo harían ahora… Mas nunca dudaban en deshacerse de todo lo que se interpusiera en su camino y objetivo, sea cual sea, ya ni se molestaba en averiguarlo, solo hacía con ellos lo que se le daba mejor: acorralar y matar, aunque la última solo lo hacía a la tercera vez de verlos... no era tan insensible como desearía. 

- ¡Lo sentimos mucho Señor!, el carro se salió de control y- ¿se encuentran bien? - Tsuna pestañeo antes de mirar a la persona, molestia mostrándose de inmediato, pero luego convirtiéndose en satisfacción...

- Si, estamos bien, pero más bien ustedes me tendrán que disculparme a mi… - "¿Dónde estabas cuando ese carrito apareció?, bueno, perderás el carrito como castigo... ahora, solo tengo que parecer inocente..."

Se rasco nervioso el pelo detrás del cuello y dio una leve sonrisa, los presentes solo lo miraron sin entender por un momento hasta que oyeron una explosión... detrás de él término de explotar el carro que se había salido de control… Tristemente para Tsuna, su pequeña venganza pasó al olvido y solo pudo sentirse avergonzado e, interiormente muy deprimido, al recibir la mirada asombrada de todos como si fuera una especie de monstruo… Lo cual, así no lo supieran, era verdad, él era un monstro… pero aun así tomo toda su fuerza para dar una pequeña sonrisa y disculparse lo mejor que pudo antes de salir corriendo de allí… No podía seguir estando allí recibiendo esas miradas… simplemente no podía…

- Lo siento mucho… - murmuró suavemente. 

Se inclinó hacia delante en señal de respeto junto con su disculpa, lo siguiente que hizo sorprendió a todos al máximo: salió corriendo… prácticamente volando, incluso camino directo a la pared sorprendemente alta, haciéndoles creer que iba a estrellarse a propósito, pero en cambio camino sobre ella como si hubiera cambiado la gravedad a su favor… Desapareció de la vista antes de que pudieran reaccionar del choque… bueno, del primer choque: el del carro que exploto, apenas iban saliendo de esa sorpresa y no habían procesado del todo lo ocurrido… Sin embargo, cuando lo hicieron, Tsuna estaba fuera del radar…

- ¡Juudaime/Tsuna! - A pesar del grito, sabían que él no les respondería así lo hubiera escuchado, lo cual era altamente dudable...

-… Ese tipo… - comenzó temblorosamente el empleado, dirigiéndose a ellos. - ¿tiene poderes sobrenaturales o qué?, ¡camino sobre la pared por todos los cielos! - Cuestionó asustado señalando los restos del carrito que aún estaban en llamas, y la pared gigante con lentitud con su mano temblorosa y pálida una y otra vez, sin poder creérselo a pesar de haberlo visto, y… mirándolos como si ellos supieran la respuesta, lo cual era erróneo. 

Sin saber que decir o que pensar, lo miraron un momento y luego entre sí, preguntándose momentáneamente lo mismo que el pobre empleado, y… por una vez, decidieron darle a la pregunta una respuesta dudosa, ya no estaban muy seguros de lo que Tsuna era en sí mismo, además de un gran manojo de misterios apenas descubiertos en la superficie… Sabían que no era un alíen, pero, ¿cómo podía correr sobre una pared?, ¡y tan alta!, no habían visto a nadie hacer eso en su estado normal... y rayos, Tsuna utilizaba sus llamas para equilibrarse si necesitaba usar las paredes, pero no, aquí no uso llamas ni nada...

- No lo sabemos cómo lo hizo, pero es una persona normal… - Tan normal como podías llegar a ser en un mundo como la mafia, pensaron ambos chicos sombríamente.

El empleado los miró como si estuvieran locos, no podían culparlo, él era una persona normal no involucrada en la mafia…

- Bueno, será mejor que vayamos a buscar a Juudaime idiota del béisbol, quien sabe en donde pueda meterse aquí… - Gokudera hizo una mueca de solo pensarlo, si tenía que explotar todo el lugar para encontrar a su preciado jefe, lo haría. Pero conociéndolo, no podía usar ninguna bomba o destruir el lugar...

- Ma Ma, hasta luego y lo siento por lo de los carros… - dijo alegremente antes de correr para alcanzar a su compañero, no tenían tiempo que perder... Tsuna era muy bueno jugando al escondite, demasiado bueno podría decir...

-… ¿Que importan unos carros de juguete cuando pudieron haber sido asesinados por ellos? - preguntó el hombre ahora estando sólo, totalmente sorprendido, confundido, y asustado. - ¡Qué clase de gente tan sorprendente! 

En la hora del almuerzo, lo cual eran casi dos horas desde que le habían perdido el rastro a Tsuna, ya no hallaban por donde buscar… con los pies cansados se sentaron un momento a descansar y a planear su próximo movimiento. Tsuna era demasiado bueno jugando a las escondidas, definitivamente, ¿en dónde se había metido?, si no hallaban ninguna pista de que estaba allí (en el parque de diversiones), irían a su casa, a sabiendas de que seguramente no estaba allí... En un determinado momento allí sentados, ya sea por intuición o presentimiento o lo que sea, miraron al techo de uno de los juegos sin razón, solo sintieron que debían hacerlo... Y gracias a Dios por esa señal, pensaron aliviados al ver a una figura pequeña y solitaria sentada en el borde de la parte superior de uno de los juegos más apartados que habían… se llamaba “Carduel”, un nombre muy raro, pero tiene sentido al ser un juego de carros para niños… Sin embargo, si esa figura tan solitaria era Tsuna, ¿qué hacia allí?, ¿cómo llegó allí?, y aún más importante… ¿por qué huyo de ellos?… Fue un gran esfuerzo lograr llegar al techo de ese juego, ya que tuvieron que escalar, no había escaleras ni nada que los ayudara a subir… y si las había, no las vieron en ningún lado.

- Si, lo se… - le oyeron decir en voz baja, pero aún no habían llegado a verlo. - es solo que… - Suspiro profundamente. - sus miradas… - ¿Las miradas?, ¿cuáles? 

-… Gao… - seguido de un ronroneo suave. Llegaron lo suficientemente cerca para ver a Natsu acariciar la mano de su amo, en busca de que él lo acariciara, pero Tsuna no pareció darse cuenta. No sabían si agradecer o no que él les estaba dando la espalda, lo que implicaba que no podía verlos.

- Sé que no lo entiendes, así que no tienes que fingir… - murmuró Tsuna a Natsu sin mirarlo, su atención estaba en el cielo al parecer, más no podían decir... - prefiero la sinceridad que un consuelo fingido…- ¿Consuelo fingido?, ambos pensaron simultáneamente, ¿qué demonios estaba pasando aquí?, Natsu solo miró, como si no entendiera... y probablemente no lo hacía. -… gracias por tu compañía… 

-… Gao Gao, Gao? - Maulló Natsu tratando de obtener su atención, un tanto contento, un tanto confundido, más eso no evito que al ser ignorado mordiera su camisa y jalara... tenía que obtener su atención de alguna forma, ¿verdad?

-… Es como si… - Natsu hizo una mueca, nada de lo que hacía parecía funcionar para alegrarlo, aunque sea un poco... - ese día hubiera comenzado de nuevo… - Esto llamó por completo la atención de ambos chicos, ¿qué día?, ¿de qué estaba hablando? 

Natsu se limitó a mirarlo, a sabiendas de que nada de lo que hiciera lo animaría... Internamente, el cachorro quería rasguñar y morder a esos idiotas por aquello, intencionalmente o no, era su culpa que su amo estuviera recordando cosas que eran preferibles quemar y enterrar en el olvido...

-… No creo ser capaz de soportar algo así de nuevo… - Levemente sonrió ante la cara que Natsu le dio en ese comentario, estaba seguro de que si pudiera hablar diría: "lo estás haciendo justo ahora", y tenía razón, para su desgracia. - duele…

Se escucharon ronroneos fuertes luego de ser pronunciada la última palabra, podían ver a Natsu acariciar y moverse suavemente alrededor de la figura encorvada, maullando suavemente intentando darle consuelo… pero lo único que recibió fueron pequeñas caricias a cambio, Tsuna no parecía tener la fuerza para más, y eso lo podían ver los tres presentes… Se veía cansado y agotado, pero no físicamente, más bien de forma emocional, ¿que se estaban perdiendo?… Se acercaron con cuidado para verlo mejor, incluso si sus piernas estaban fuera del piso que lo sostenía, y estuviera de espaldas… querían verlo bien. 

-… Gracias… - Natsu movió la cola felizmente, seguramente pensado que había logrado su objetivo... - pero sabes que no va a funcionar… - más no era así, para su gran decepción. - al menos aun no… - ¿Aún no?, Reborn estaría mejor en este ligar que ellos... ¿Por qué tenía que haberse ido con Nana y los niños hoy de todos los días? 

Desconocido para ellos dos, Reborn no había dejado a Tsuna tan dolo como parecía. No obstante, a Tsuna eso le era indiferente, de hecho, ya no le afectaba... mentalmente no, y físicamente menos. Él había desarmado cualquier dispositivo sobre él o cerca de él unos minutos luego de haber sido implantados, ¿cómo?, muy fácil, tan fácil que se olvidaba de eso muy frecuentemente... un choque de llamas. Sí, eso era todo, había aprendido eso luego de algunos años de ser espiado por su propia familia, a parte de los asesinos y cualquier extraño... la ira era un buen método para descubrir cosas, pero no siempre. Si Reborn sabía o no que sus juguetes habían sido carbonizados a la perfección hace mucho tiempo, no lo había dado a conocer.

-… Gao… - lloró el cachorro decepcionado. 

- Estarán bien, son muy fuertes, además… - Y si no lo eran, pues eran mucho más suertudos que él, no morirían, no mientras estuviera cerca... Además, ¿en qué peligro iban a estar si llevaban un buen rato detrás de él? - solo me están vigilando a mi… - "No idiota, están vigilando al vecino porque lo quieren matar... Cielos, no puedo sonar más idiota diciéndolo así, obviamente es a mi..." - soy el objetivo… - Natsu lo miró con sus grandes ojos anaranjados, llenos de preocupación... Tsuna tragó ligeramente, nervioso. -… Vamos, no me mires así… - "Y yo que creía que solo los niños podían poner esa cara..." - no puedo morir tan fácilmente… - "Así quisiera..." 

- Gao Gao Gao… - Reclamó el león con una mirada acusadora, haciendo a Tsuna sudar frío, aparentemente entendiendo lo que significaban los maullidos... o tenía una buena deducción de que trataban.

- Está bien, en eso tienes razón… - Admitió, y Natsu lo miró con suficiencia. - pero no lo puedo evitar… - La suficiencia fue cambiada por molestia, haciéndolo sentir mal por decirle la verdad... - y chicos, ya salgan… - Ya había sido suficiente de espionaje, ya se había cansado y no estaba de humor para ser espiado toda una hora o más. - sé que están allí… detrás de mí para ser precisos.

Y sin más opción, salieron de su escondite, avergonzados por haber sido descubiertos, y preguntándose como Tsuna los había descubierto y exactamente cuándo… Aún sin poder verlo de frente, Natsu les dio una mirada algo enojada antes de seguir acariciando a su amo y viceversa… era una escena tierna y dulce, pero triste al mismo tiempo… Como si fuera alguna especie de costumbre, Tsuna tomo con cuidado a Natsu y lo acuno suavemente en sus brazos como si fuera un bebé, y al mismo tiempo algo muy común y natural, lo cual no solo los hacía sentir algo incómodos sino preguntarse cuántas veces había hecho eso sin que lo supieran, antes de levantarse y darse la vuelta… 

Tenía un aspecto horrible, y por la vista era una gran mejoría que antes, o al menos eso les daba a entender Natsu, quien parecía querérselos comer vivos porque quién sabe qué razón… Sus ojos tristes tenían una sombra rojiza debajo, signo de que había llorado no hace mucho, y por un tiempo, para probarlo aún tenía las marcas donde las lágrimas habían recorrido su rostro… sus labios pálidos temblaban ligeramente, en un intento de darles una sonrisa, pero no tenían la fuerza para hacerlo, sus ojos tristes y adoloridos los miraban con cautela en la mitad del camino para cerrarse, sus mejillas tenían un ligero tinte rosado en contraste con su piel pálida, de aspecto cansado… Era un aspecto muy lamentable para un jefe de la mafia, y un aspecto que no era bueno para un joven adolescente, pero a Tsuna no le importaba ninguna. 

En sí mismo, Tsuna tenía un aspecto dolido y cansado, pero no estaba preocupando en nada por ello, más bien era como si esos sentimientos fueran normales y que habían estado mucho tiempo acompañándolo, al menos eso era lo que apreciaban en su modo de actuar… incluso su cabeza estaba un poco hacia abajo, como signo de sumisión y/o esperando algo, probablemente malo… Natsu tan poco estaba sorprendido o aterrado por el aspecto de su amo, tan solo estaba triste, como si esta no hubiera sido la primera vez que lo había visto así, pero tan poco le gustaba… Tsuna estaba dando a entender inconscientemente que llevaba mucho tiempo en esto, pero, ¡no tenía ningún sentido!, nunca lo habían visto así, ¿en qué momento había hecho esto si hace poco que volvían del futuro en donde no tuvieron mucho tiempo para ellos mismos?, no le veían ninguna lógica a la situación... 

Vieron el intento de una débil sonrisa a asomarse en sus labios nuevamente, para fallar casi de inmediato en una mueca, pero no tenía las intenciones de rendirse, era obvio que no quería preocuparnos… Tristemente para él, los había preocupado desde que salió el carrito asesino, y esos intentos de sonreír solo los hacía preocupar más... todo lo contrario a lo que quería... 

- Ma Ma, no te esfuerces tanto, ¿quieres? - ¿Cómo decirle que estaba haciendo todo lo contrario a lo que quería?, no tenía el corazón para hacerlo...

- Está bien así… - Y Gokudera tan poco lo tenía. - no tienes que darnos una sonrisa para decirnos que estas bien Juudaime… - Tan poco tenía el corazón de pedirle perdón por lo que sea que ocurría o preguntarle a qué demonios se debían sus lágrimas. 

- Solo… - ¿Cómo decirlo?, esto era una situación bastante incómoda, él no era bueno para los asuntos delicados... - no huyas de nuevo de nosotros… - Se golpeó mentalmente, para nada bueno en asuntos delicados...

- No te obligaremos a decirnos nada… - Tal vez ni querían saber, tal vez era algo que no se suponían que debían saber. - ¿está bien? 

-… Si quieres… - Debido a que... - puedes llorar, gritar, lo que quieras… - parecía solo cuestión de tiempo. - no te preocupes por nosotros tanto…

Con eso, una lagrima cayo… para luego ser seguida por mas, Tsuna toco su mejilla e intento limpiarlas… solo para que fueran reemplazadas por otras de inmediato… Natsu sonrió y les guiño un ojo antes de desaparecer, diciéndoles que lo habían hecho bien… No obstante, Tsuna no se acercó a ellos, sus hombros comenzaron a temblar como el resto de su cuerpo, y solo pudo abrazarse así mismo antes de dejarse caer de rodillas y sucumbir al llanto, sin quererlo pero incapaz de detenerlo… 

-… Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento… - susurro una y otra vez, y eso fue lo que escucharon al acercarse.

Luego de un poco de perplejidad e indecisión, no ante el acto sino a sus palabras, no pudieron evitar abrazarlo y dejarlo llorar, acariciando suavemente su espalda en un gesto consolador, sinceramente preocupados pero intentando no demostrarlo, para que Tsuna no se diera cuenta de ello y liberara lo que sea que lo hirió… Esta era la primera vez que lo veían llorar así, y les dolía… se sobresaltaron un poco al sentir sus brazos corresponderles con vacilación, con su murmullo un poco más alto… desesperado…

-… Está bien… - murmuró Yamamoto tratando de no demostrar lo incómodo que se sentía, ni lo preocupado y confuso que estaba. - solo dejado salir…

-… Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento… - Ese mantra los inquietaba, pero... no era para ellos, no parecía para ellos... pero, si no era para ellos... entonces, ¿para quién eran las disculpas y porque?, no se atrevían a preguntar...

- Está bien... - ¿Qué más podían decirle?

Los oyó, estaban seguros al sentir su abrazo un poco más fuerte… Estaba bien así, él les diría tarde o temprano, pero ahora no era el momento… no ahora que estaba con la herida abierta, no ahora que estaba en tanto dolor como para llorar delante de ellos sin intentar huir o hacer cualquier cosa para que no lo vieran… no ahora que se estaba abriendo a ellos… aunque sea solo un poco...

- ¿Cómo te sientes Juudaime? - preguntó Gokudera lo más respetuosamente que pudo luego de un rato después de que Tsuna se calmará. 

-… Mejor que antes… - contestó tímidamente, y del mismo modo anexo: - gracias… 

- Ma Ma, no es necesario darnos las gracias… - comentó Yamamoto juguetonamente mientras le revolvía el pelo con una mano.

- ¡Hey estupi-

- Aún así, gracias… - dijo cortando a Gokudera con un leve gesto de mano, a lo cual no le quedo más que obedecer... Yamamoto hizo una ligera mueca, ¿desde cuándo Tsuna sabía cómo detener a Gokudera de forma tan simple? 

Sin darse cuenta de lo que hacía, Tsuna les dio una sonrisa lesa ambos que creían perdida, en agradecimiento... Ante la inesperada sonrisa, ambos chicos se quedaron sin palabras, provocado que dicha sonrisa comenzará a decaer lentamente de forma triste al no recibir ninguna respuesta favorable…

-… ¿Hice algo malo? - preguntó nerviosamente, no le gustaba ser observado de esa forma... no le gustaba ver esas caras, no de ese modo... - ¿chicos? - no quería recordar otra vez... 

-… ¿Puedes volver a sonreír así otra vez? - Dijeron ambos, saliendo de la sorpresa, sin pesar.

Tsuna solo pestañeo confundido, antes de mirarlos de forma interrogante, para luego tratar de cumplir su petición… Era una lástima, pero fue derribado en un abrazo aplastante por parte de ambos, algo que no había esperado y ellos se aprovecharon de eso, debido a que comenzaron a hacerle cosquillas para hacerlo reír, lo cual sucedió sin hacer mucho esfuerzo debido a que fue tomado con la guardia baja… Jamás lo dirían en voz alta, pero como habían extrañado esa risa y esa sonrisa… lo soltaron al verlo ponerse azul, parece que se pasaron un poco…

- Hace bastante tiempo que no ríes… - comentó mientras Tsuna aún se recuperaba del asalto. -… y no sonríes así…

No recibieron ninguna respuesta verbal, sino que solo los miraba un poco culpable en eso, aunque, ¿por qué se sentía culpable?, era una mirada bastante llena de culpabilidad, lo cual tan poco tenía ningún sentido en sus mentes... Sin embargo, incluso con su cara húmeda, sus ojos rojos, y su aspecto culpable, Tsuna se veía mucho más feliz que antes, era un gran cambio… Al parecer, sus palabras ayudaron mucho en todo esto, era una verdadera lástima que no entendiera la razón. Un jalón en sus manos los trajo de vuelta a la realidad, Tsuna solo les sonrió levemente antes de jalarlos de nuevo, haciéndolos sonreír un poco al ver a su amigo más animado… su plan estaba funcionando, no de la forma esperada, pero si funcionaba, ¿por qué iban a quejarse?

- Vamos… - "¿Quieren que los arrastré?, no tengo ningún problema, el único problema es que no pueden volar..." - ¿o se quedaran aquí?, si es así, me iré a casa… - "¡Éxito!", pensó divertido al verlos alarmarse.

- O no, tú no te escapas, vamos a almorzar… - Dijo Yamamoto rápidamente antes de tomarlo de la muñeca y comenzar a llevarlo a quien sabe dónde.

- ¡Im-pero Juudaime... - Gokudera hizo una mueca, y guardo las dinámicas de mal humor, ¿por qué no podía volarlo en pedazos?

- ¿Almorzar? - Tsuna ignoró el mal humor de su auto proclamado mano derecha, Yamamoto era parte de la familia, y la familia no se manda a volar a pedazos... - Pero son las 3 de la tarde… - El tiempo había volado...

- ¿Cómo sabes la hora si no tienes reloj? - Pregunto Yamamoto omitiendo el "porque Juudaime es el mejor y..." de Gokudera, viendo que Tsuna no tenía reloj... Y ahora que lo pensaba, no le había visto usando relojes por un tiempo... - En fin, tenemos que comer algo ahora porque estoy seguro de que la cena la vamos a regresar…

-… Hynper Intuición… - "¿No es obvio?, esa es una habilidad muy utilizada y característica principal de la sangre Vongola..." - ¿Por qué vamos a perder la cena? - "¿Vamos a dar muchas vueltas o algo?, no entiendo... oh no otra vez, ¿no era obvio? - ¿Qué?, si ustedes lo tuvieran lo entendieran, si la Hynper Intuición ayuda mucho, así que por favor, dejen esas caras… - Lo tenían bastante incómodo así, demasiado incómodo... bueno, la solución más fácil es... - Nos vemos. - desaparecer de la vista. 

Con eso dicho y hecho, saltó del techo y cayo de pie perfectamente, como si solo hubiera saltado un escalón y no como 5 metros, luego siguió caminando dándoles un pequeña sonrisa burlona e indicadores que les esperaría en el restaurante más cercano… Ambos solo tenían una cosa en mente: como les gustaría hacer eso… Luego de mucho sufrimiento lograron llegar abajo, para luego ir a buscar de nuevo a Tsuna pues ellos se habían perdido mientras buscaban por donde bajar. No obstante, se encontraron con Natsu antes de siquiera comenzar a buscar, dicha criatura los había estaba esperando justo debajo para guiarlos a su amo, y dicha espera había sido muy aburrida para el cachorro… quién ya no tenía mucha paciencia… Natsu los hizo correr, impaciente, y una vez que encontraron a Tsuna, el cachorro corrió de vuelta a su amo dejándolos en el olvido, luego desapareció antes de que lo viera alguna otra persona…