Family of the Past Capítulo 8
 
"¿Que he hecho yo en vida para merecer esto?", lloró Tsuna en su cabeza, tratando de no contestarse asi mismo con algo en las lineas de "¿y todas las muertes que causaste?", y al mismo tiempo de no salir corriendo a esconderse,"Matenme ya... por favor…", pensó resignado mientras caminaba hacia su inevitable destino... inevitable debido a que sus captores no lo dejarían ir, apesar de que podría escaparse de alguna forma y no seguir las escaleras al infierno... ¡pero después no lo dejarían en paz al respecto! 

- ¡No te preocupes por nosotros Tsuna-nii! - aseguro Fuuta, malinterpretado el nerviosismo y la palidez de su hermano ingenuamente. - No le tenemos miedo a una montaña rusa. -Dijo alegremente para asegurarle a su hermano que todo estaba bien...

"Ustedes no, pero yo si…", pensó llorando, incapaz de decirle eso, y lamentando su suerte una vez más..."Comportate Dame-Tsuna, tienes 24 años, ya estas muy viejo como para tenerle miedo a algo asi…", trato de animarse asi mismo para al menos de lucir respetable, fallando casi de inmediato. Para su gran consternación y lamentó, no había nada de cola para cuando terminaron de subir, estaba prácticamente desierto, así que, en consecuencia, fueron los siguientes en montarse… Primero fue Kyoko-chan con I-pin, luego Fuuta y Yamamoto, seguido de Gokudera y Lambo, dejando a Tsuna detrás de ellos, inocentemente haciéndose el tonto para no montarse… Tristemente, apesar de no saber que prácticamente estaban realizando su venganza, lo amenazaron de forma amistosa:

- ¡Vamos Tsuna!, no me hagas ir a montarte. - aunque fue broma, Tsuna sabía muy bien que ellos serían capaces de cumplirla... Sin más remedio, se monto, rezando porque terminará rápido. 

Los primeros minutos fueron lentos, como en todas las montañas rusas, pero Tsuna estaba cada vez más nervioso, sabiendo muy bien que era lo que sucedería luego de la calma... Mientras más cerca de la cima, peor era para él, y cuando se detuvo, ese fue uno de los peores momentos de su vida en un parque de diversiones. Él les tenía pavor desde siempre, aún más luego de que Reborn lo hizo subir a uno de los parques de diversiones de Vongola, algo que no quería recordar nunca más... Los chicos comenzaron a gritar de emoción cuando comenzó a bajar de golpe el carro, y a girar, pero solo por unos pocos segundos, ya que un grito mayor les ganó a todos ellos en volumen y fuerza:

- HHHHIIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEEEEEEE! - El gritó duro casi media vuelta, asustando e incomodando a su familia... Luego de unos minutos en silencio, Yamamoto comentó seriamente:

- Tal vez no debimos obligarlo a venir... - El había lucido como una estatua por casi 5 segundos, y luego como un soldado que iba a la guerra cuando le dijeron que este era el siguiente juego...

- Concuerdo... - Pero habían supuesto que solo estaba nervioso y siendo tímido, ¡no que estaba tan aterrado como pegar semejante grito!, hacía tiempo que no lo oían gritar así, pero...

- ¿Tsuna-kun? - llamó tentativamente Kyoko en un gritó para poder ser oída entre todo el ruido producido por el viento y el carro, tristemente no hubo ninguna respuesta.

Sudaron frío, se había desmayado de seguro, no le volverían a hacer esto... pero, ¡es que el tan poco habló!, ¿como demonios podrían hacer algo si el no hablaba?, no tenían ni idea... Tan poco podían leerle la mente, por más que lo quisieran, ni eran adivinos o genios tan poco, y él lo sabía. Desde otro lugar cercano, los empleados que miraban la escena gracias al grito no podían evitar pensar que era muy divertido ver un alma sin querer irse de su cuerpo…

- Oí, ¿por que no se detuvo?, ya pasamos la entrada… - Por tercera vez, agregó en su mente, eran solo 2 vueltas...

- Ma Ma, debe ser algún tipo de premio o algo así… - Dijo Yamamoto, optimista, pero por dentro solo esperaba que fuera algún tipo de error...

- ¡Yay!, ¡un premio! - ánimaron Lambo y I-pin al oír la noticia, las montañas rusas eran divertidas y muy emocionantes.

Sin embargo, todo ánimo se esfumo al pasar otra vuelta… 

- A Lambo-sama no le está gustando este premio... - dijo asustado, con los ojos vidriosos, cerca de comenzar a llorar.

- Tsk, esto no es bueno, esta acelerando… - dijo Gokudera viendo el cambio de velocidad, si seguía acelerando el carro se saldría de los rieles...

- ¿Que podemos hacer? - La sonrisa se había evaporado y Yamamoto trataba de al menos sacar un brazo, sin éxito, estaban aprisionados al asiento por así decirlo... Eran buenas medidas de seguridad, tan buenas que no le estaban gustando...

- ¡No se idiota!, no podemos movernos, esto esta muy apretado… - Gritó completamente molesto y fustrado, el no podía dejar a Juudaime morir, ¡tenía que hacer algo!

Sin saberlo, los gritos de todos despertaron a Tsuna, algo que no se les ocurrió tratar de hacer, e incluso si se les hubiera pasado por la cabeza de seguro no lo habrían hecho por temor a llevarlo en pánico como ellos. "Are?, ¿todavía aquí adentro?, ¿no debería haber terminado ya?…" pensó sintiendo la fuerza del viento sobre su cuerpo sin abrir los ojos Sin perder tiempo, alarmado por el cambio de tono en los gritos, miro alrededor muy confuso sin saber que esperar. Lo que vio fue a su familia gritando y llorando de miedo, y pronto se dio cuenta del porque: el carro estaba acelerando cada vez más, si seguía asi no tardaría en salirse del carril… Dirigió su vista a los encargados y vio que estaban corriendo de un lado a otro por los diferentes controles, asustados y seguramente intentando volver a obtener el control del carro. Frunció el ceño antes de colocar su mano en la manivela de seguridad… "No debí de haberme descuidado… pero… por mi familia…" ¡Clank!

- ¡Tsuna!/¡Tsuna-nii!/¡Juudaime!/¡Tsuna-kun! - llamaron de inmediato al oír el sonido contundente del metal siendo golpeado, pero al parecer eso no era exactamente lo que había pasado.

- Abajo. - Ordenó sin un segundo pensamiento, tenia que detener esto, ¡pero ya!

Inmediatamente su orden fue cumplida, se agarro del asiento para tener apoyo y levanto una mano firmemente hacia delante, pronto sus ojos se tornaron naranjas y la flama en su cabeza apareció casi al mismo tiempo.

- X-Dream... - murmuro tan bajo que apenas alcanzaron a oírlo. 

Inmediatamente, el lugar cambio radicalmente, ahora solo iban en un solo sentido, en una sola dirección sin lógica aparente, no parecía tener fin. Pero, ¿como terminaron en esto?, ¿como fue que cambió el lugar?, era tan... inesperado, y muy extraño, sin embargo no tenían tiempo para preguntar eso. Tsuna entrecerró los ojos mientras apuntaba, necesitaba tiempo, y necesitaba calmarlos, de esta forma ganaba la primera por mera alteración... ilusión era una habilidad bastante útil si sabias utilizarla. Con un leve suspiro, Tsuna se preparó para su siguiente movimiento:

- ¡X-Burner! - Tan pronto lo dijo, libero de golpe una gran cantidad de llamas atravez de su palma, sus ojos ardiendo en ferviente determinación…

"...Haré lo que sea… incluso si eso es dar mi propia vida… haré lo que sea por ellos…", pensó mientras trataba de no perder el enfoque, mordiéndose los labios duramente para no gritar todo lo que quería gritar. No recordaba haber sentido tanto dolor en sus brazos en mucho tiempo, había una razón por la cuál sentía como si sus huesos se fueran a romper, y no solo era debido al estado físico, más no podía recordala ahora... Poco a poco el carro comenzó a desacelerar, muy lentamente…

- ¿Que es lo que esta haciendo Tsuna? - preguntó Yamamoto mucho más tranquilo, sin poder ver, pero no iba a levantar la cabeza, ¡por algo los mando a que se agacharan!

- Esta impulsando este carro en dirección contraria, reduciendo la velocidad… - murmuro Gokudera mirando hacia adelante levemente, mirando prácticamente un rayo gigante de puras llamas del cielo. - ¡Realmente brillante Juudaime! - Tsuna no oyó nada, demasiado centrado en mantener el ataque en marcha.

Tsuna cerró los ojos fuertemente en la presión y en el dolor, pero no disminuyo la fuerza del ataque, mas bien la incremento notablemente… "duele… duele mucho… pero… ¡no me daré por vencido!, haré lo que sea por ellos, ¡lo que sea!…", penso con determinación, y libero todo el poder que fue capaz de reunir, manteniendolo hasta que el carro se detuvo completamente casi un minuto después…

- Tsu- fueron cortados con un pesado: ¡Trunk!, el lugar volviendo a la normalidad en pocos segundos, pero eso no les importaba. 

"No… no me vuelvo a montar en otra cosa de estas en mi vida… es definitivo…", pensó totalmente drenado, quedándose en la posición en la que cayó jadeando en gran medida mientras que los otros se bajaban, saliendo de su Hynper Will Mode casi inconscientemente. Los chicos no perdieron el tiempo, prácticamente saltaron del carro y corrieron los pocos pasos que debían de dar para verlo... No era una vista bonida, en lo absoluto, sus brazos parecian haber pasado por alguna especie de incendio a propósito, eran rosadas, cada vez más oscuro hasta llegar a las palmas... las cuales estaban sangrando, tendrían que moverlo para saber como y donde con exactitud, pero no importaba, pues estaban goteando esa sustancia espesa y roja en el carro y en el suelo. Su cara, la mitad que podían ver, estaba muy pálida, de hecho, parecía estar al borde de la conciencia. Sin ánimo de bromas, era un cubo de hielo, su piel demasiado fría para su gusto... Sin embargo, nada de eso lo detuvo de tratar de levantarse, usando sus brazos como apoyo apesar del obvio dolor que le provocaba. 

-... ¿Están bien? - preguntó suavemente mirándolos uno a uno sin esperar respuesta, poco a poco levantándose por si mismo, siendo ayudado por el más rápido de ellos: Yamamoto. 

-... No deberías de esforzarte tanto Tsuna-kun. - regaño ella primero que ellos, aguantando las lágrimas. 

Tsuna no le hizo caso, y utilizó las pocas fuerzas que tenía para salir de carro sin decir nada, usando a Yamamoto de apoyo. Más pronto de lo que Tsuna esperaba, llegaron los técnicos y los paramédicos, de solo Dios sabe donde, a pedir disculpas y a darles atención médica, ante lo cual nadie salió herido gracias a Dios, y a Tsuna, pero Tsuna era una historia completamente diferente, y eso se podía ver a simple vista… Sin decir nada, trajeron una camilla para él, cosa que fue negada hasta que su familia intervino...

-... Al menos solo por está noche Tsuna, te hace falta un descanso y atención médica... - a sabiendas de lo que posiblemente vendría, continuó: - solo una noche, nada más... relájate y duerme un rato, ¿está bien?, te vez como si te fueras a desmayar en cualquier momento... - eso no pareció surtir mucho efecto... 

- ¿Se cuidarán? - preguntó simplemente unos segundos después, aceptando en silencio su decisión sin querer preocuparlos más. 

Muerto del cansancio, herido... y aún así se preocupaba más por ellos que por si mismo. No entendían como podía hacerlo, como podía ser tan bueno con ellos, primero ellos... luego él...

-... Llevaremos a los niños a casa, luego iremos contigo, ¿está bien?, Kyoko irá contigo... y Tsuna... - llamó con cuidado. - No has arruinado nada, así que no pienses en eso... - el no había arruinado nada, pero de seguro eso era lo que estaba pensando. 

-... Esta... bien... - término de decir y se desmayó antes de poder decir más, Gokudera fue lo suficientemente rápido para atajarlo...

- Por favor, asegúrense de que este bien... - pidió Fuuta mientras Tsuna era puesto en una camilla.

- Solo uno puede venir con él en la ambulancia... - recitó uno de los dos paramédicos, preguntándose que demonios le había ocurrido en los brazos, el derecho estaba más severamente herido que el otro... ¿las metió en un horno o algo así? 

- Iré yo. - diciendo esto, se sentó al lado de Tsuna, los otros asintiendo y llendose por otro camino a pedir un taxi.

En cuestión de segundos, Tsuna ya estaba en la ambulancia, siendo atendido de inmediato mientras la ambulancia comenzaba a moverse. No necesitaba ningún tanque de oxígeno, estaba respirando normalmente, así que con eso solo le administraron algunos antibióticos y calmantes antes de comenzar a limpiar sus heridas lo mejor que podían con los recursos que allí habían.

- Reborn-san... - murmuró Gokudera antes de sacar su teléfono y comenzar a llamarlo, si él no se enteraba por ellos ahora, probablemente irían a visitar a los cocodrilos o algo así, una no muy grata experiencia por cierto. 

- ¿Qué pasó? - fue la respuesta inmediata, oscura y con mucha exigencia para un bebé. Pero no estaban hablando de cualquier bebé, estaban hablando del mejor asesino a sueldo del mundo. - Habla ya.

- Bueno, verá... - con eso, explicó todo lo que había sucedido y que Tsuna iba en camino al hospital. No recibió más respuesta que el corte de la llamada, indicando que Reborn estaba muy molesto y que alguien sufriría... Se estremeció sin querer, pensando en lo que le pasaría al pobre desdichado que enfrentaria la furia de Reborn y rezando para que ese alguien no fuera el mismo Tsuna.

La ambulancia llegó con relativa rapidez, y en poco tiempo Tsuna fue llevado a una sala de emergencias, en donde Kyoko tuvo que quedarse a fuera a esperar, solo los médicos podían entrar y salir de allí. Era una situación algo deprimente, era un día para divertirse, un día para disfrutar un rato todos juntos, pero término con un Tsuna herido y totalmente exhausto, y con casi la muerte de todos ellos si no hubiera sido por él... Aún así, se preguntaba exactamente que había sucedido, nunca había visto a Tsuna con los brazos y manos de esa forma, y menos por ese ataque que había utilizado tanto en el futuro, aunque tal vez algo había estado mal desde antes... El ataque era en línea recta y fluido, como un rayo láser o un disparo, pero esta vez había sido en línea recta, si, y fluido también, pero había sido inestable, con muchas ondas... en realidad, ella habia visto una especie de marea naranja con muchas olas a decir verdad, fue difícil ver desde la posición en la que se encontraban, sabía que había sido en linea recta y fluido porque mantuvo su forma y era repetitivo, en ciclo, desde su punto de vista. De hecho, había pensado que la diferencia era debido a la velocidad y lo crítico del problema, pero ya no lo creía así. 

- ¿Como sigue? - preguntó Yamamoto al llegar, Gokudera se había quedado con los niños... tal vez Kyoko hubiera sido mejor para ese trabajo, pero no podía quedarse todo el día, o la noche más bien, y con su aspecto no tranquilizaria a nadie... ni siquiera a la mamá de Tsuna.

- Está en emergencias. - contestó simplemente mirando la puerta, sin decir nada cuando se sentó a su lado, y esperaron...

-... Chica, tu amigo está bien, profundamente dormido, lo transladeremos a la habitación número 254. - dijo un médico saliendo de la habitación al verla, para luego abrir las puertas justo a tiempo para que una camilla saliera.

Yamamoto y Kyoko quedaron sin habla al ver sus brazos, parecía que los hubiera metido en el fuego... Ante sus miradas, el médico no pudo evitar una sonrisa triste.

-... Tiene una alta capacidad curativa, estaban peor... por eso no tiene vendas, no es necesario... - hizo una pausa, la camilla desaparecido de la vista. - Sin embargo, no recomiendo que aplique fuerza con ellos, su piel está altamente sensible con quemaduras entre primer y segundo grado... - se apago al ver las caras palidecer aún más, ¿habia dicho algo malo?

- ¿Quemaduras de segundo grado? - Pregunto casi incrédulo, él nunca se había quemado tan gravemente... de hecho, ¡el nunca se había quemado con sus propias llamas!

- Si... - respondió dubitativo, claramente no creían que eso fuera posible, pero, ¿acaso no vieron bien?, ¡no eran quemaduras bonitas en lo absoluto! -... pero no son quemaduras que haya visto antes... son más limpias, uniformes que la gran mayoría de las quemaduras. - murmuró más para si que para ellos. - Pero eso no es muy preocupante, como dije antes, su curación es bastante rápida, en unos días no tendrá nada. - De hecho, tal vez mañana ya ni siquiera se verían como quemaduras, ese chico era un monstruo, los paramedicos habían visto las mismas quemaduras más graves que ahora, pero no iba a decirles eso, eran solo unos niños... - Probablemente duerma corrido hasta mañana, y este adolorido y cansado cuando despierte, así que lo mejor es que descanse... - Eso era lo único que en verdad podía decirles. - Ahora, antes de que vayan a verlo, ¿podrían llenar estos papeles?, no es mucho, el chico tiene historial aquí. - Dijo tendiendo unos papeles que no habían visto antes, dentro del archivo del caso.

A decir verdad, fueron solo unas pocas preguntas que tuvieron que responder y devolver, junto con una lista de medicinas y recomendaciones que debían entregarle a Tsuna... Como en cualquier habitación de hospital, la habitación en donde estaba Tsuna era blanca, y con olor a medicina, también era silenciosa, pues Tsuna solo tenía el suero, es decir, no fue conectado a ninguna máquina. Él estaba acostado en la cama, aún pálido, pero no tanto como antes, parecía una muñeca por lo quieto que estaba. Los brazos estaban a sus costados, sobre la sábana, solo mirarlos les daba culpa y algo de asco. ¿Por qué?, sus manos estaban al rojo vivo, lo demás estaba a distintos niveles de rosado, habían aplicado algún tipo de crema sobre ellos, pero eso solo resaltaba el daño... 

"Hmmm... ¿dónde estoy?", pensó mucho más dormido que despierto, siendo despertado por los rayos del sol. Sin pensar, se apoyó en sus brazos y manos para sentarse, y una vez que lo hizo, sintió un dolor indescriptible. 

- ¡Quédate en la cama Tsuna-kun! - "Demasiado tarde...", pensó Tsuna tristemente tratando de no gritar, ya estaba sentando, no se volvería a acostar... de hecho, no se movería de allí. 

- Ma Ma, tomatelo con calma... - Ni siquiera bostezo para indicar que estaba despierto, pensó Yamamoto un poco preocupado... - ¿como te sientes?, ¿tienes hambre? - Tenía que tener hambre, era casi la hora del almuerzo. 

Tsuna pestañeo confundido luego de que el dolor bajará, anilizando las preguntas y viendo a la mayoría de su familia allí reunidos con un montón de lo que parecían ser regalos. Se preguntó en silencio a que se debía todo esto, incluso porque estaban en un lugar extraño, parecían que estaban en un hospital por el aspecto de la sala... Espera y rezaba porque no fuera un hospital de todos los lugares en el que podría estar...

- Contesta Dame-Tsuna. - oyó decir a una voz infantil y peligrosa que no reconoció en un primer momento, de hecho, probablemente ni siquiera lo reconoció en verdad:

- ¿Doctor Boren? - preguntó totalmente perplejo, ¿quién demonios era un doctor siendo un bebé?, pero el uniforme y la etiqueta no mentían, ¿cierto?

- Dame-Tsuna... - Tras decir esto, lo pateo ligeramente en la cabeza, pero Tsuna ni siquiera lo sintió debido a lo confuso de la situación. - Tal vez se pasaron de antibióticos... - murmuró para si... pero Tsuna era uno de los pocos que siempre lo reconocian sin importar que, además, este desconocimiento le quitaba la diversión al asunto.

-... ¿Dónde estamos?, Itaaa! - Tsuna fue rápido en quitar la mano del sitio donde estaba, Reborn solo sonrió inocentemente. 

- ¿Ya te olvidaste de ayer Dame-Tsuna? - esto dejo a Tsuna pensando mientras los demás estaban en silencio por la preocupación, ¿ahora tenía amnesia también?

"¿Ayer?, ¿que pasó ayer?... ¿de que rayos está hablando ese doctor loco?", se miró así mismo tratando de encontrar alguna pista que lo ayudará a responder la pregunta, pero se encontró en una cama y con los brazos ligeramente rosados, las manos tenían un tono más oscuro... trató de doblar los dedos, pero eso lo dejo chillando, más no entendía la razón... estaba herido, pero... ¿por qué?, no recordaba nada. Los demás querían detenerlo y ayudarlo, pero por la mirada de Reborn, no podían ayudarlo... No entendía, su cerebro era solo un borrón... ayer había estado con los chicos en el parque de diversiones, ¿cierto?, pero después de allí todo era una especie de borrón... Cerró los ojos en concentración, su último intento, no iba a matarse la vida en descubrir algo que bien podría preguntar o algo que ni siquiera sucedió... de repente, todo llego a él. Tsuna tragó levemente antes de decir:

- El carro se salio de control y lo detuve... y luego no recuerdo más, me trajeron al hospital, ¿no es así? - luego se detuvo a mirar al extraño doctor que parecía muy poco complacido por alguna razón desconocida para él, como si hubiera arruinado algo... tenía un muy mal presentimiento justo ahora...

- Así es Tsuna-kun... - contestó ella tratando de aligerar la situación, fallando a pesar de sus buenas intenciones. 

- Tu eres... - "Yo conozco a esta persona... la conozco... es..." ¡Reborn! - "Me siento como un perfecto idiota ahora... con razón el mal presentimiento."

- Tardaste mucho tiempo Dame-Tsuna. - lo golpeó en una de las manos como castigo nuevamente, tristemente Tsuna se mordió los labios para no darle la satisfacción está vez. - Eres un idiota... ¿como se te ocurre utilizar el X-Burner sin siquiera tus guantes?, ¡pudiste haberlos matados a todos y a ti también! - Tsuna ignoró el golpe que siguió, siendo tomado por sorpresa por lo dicho, el golpe era irrelevante en comparación a lo dicho...

Mientras su familia palideció al entender lo que pasó, y sintiéndose como perfectos estupidos por no darse cuenta antes, Tsuna estaba totalmente perplejo y pensativo... cosa que les llamó la atención a todos, parecía que no sabía de qué estaban hablando. "¿Guantes?, ¿desde cuando uso guantes?... ¿es algo imprescindible en este tiempo usar guantes?, ¿o es que estoy más drogado de lo que parece?".

- ¿Guantes? - preguntó cautelosamente, lo que menos quería era una pelea con el como enemigo en un area tan pequeña, y menos en su contra. 

Su respuesta fue una especie de guantes de tela con 27 escritos en cada uno lanzados a su cara. Sin decir palabra, Tsuna tomó uno sintiendo una conexión familiar con ellos, pero sin saber aún que eran... o mejor dicho, recordar. Luego de unos minutos sintiendo la textura familiar a pesar del dolor que la acción le traía, finalmente recordaba, pero... Para ser honesto, hacia años que el no utilizaba nada aparte de sus manos, nada, más en ese momento no recordaba la razón exacta del porque. Sin darse cuenta, todos los presentes lo estaban mirando con ojos saltones, menos Reborn quién tenía una mirada sombría en su lugar, era fácil decir que algo no estaba bien aquí... ¿desde cuando Dame-Tsuna no recordaba sus propios guantes?, ¿cuando no se los llevaba consigo?, había gato encerrado...

-... Se me olvido... - dijo simplemente unos minutos después, dejando los guantes en su regazo y mirandolos con ojos pensativos... -... pero no iba a dejar morir a nadie, no se preocupen por eso... - aseguró con confíanza, lo que menos quería era que comenzarán a temerle o desconfiar ahora... los había salvado, ¿no?, y estaban todos bien, eso era lo más importante. Tan sólo esperaba que ellos pensaran igual... -... disculpen mi descuido, no creí que una simple salida terminaría en tantos problemas... - Se disculpó de nuevo... Reborn decidió disparar otra pregunta:

- ¿Acaso has estado practicando sin tus pildoras tan poco Dame-Tsuna? - Tsuna hizo una mueca internamente, eso era una pregunta trampa, y bastante hiriente con lo dicho entre lineas.

- Reborn... fue un accidente, no creí que terminará en lo que término, no puedo utilizar el Hynper Dying Will Mode fácilmente... necesito las pastillas, fue un accidente lo que sucedió, realmente no recuerdo muy bien... - murmuró lo más sinceramente que pudo, pero eran puras mentiras, no podían darse cuenta, esto le pesaba por estar de confiado... - ¿Cuánto tiempo debo estar aquí?, ¿y para que rayos es todo eso?, no va a haber ningún evento... ¿verdad? - Esto último fue curiosidad, junto con cierto pánico. Un intento de cambiar el tema sin ser muy obvio.

Su intento solo hizo las cosas peor, llamando más la atención en el asunto, pues por lo que sabían, Tsuna nunca dejaba sus guantes o sus pastillas, estas últimas al menos que se le acabaran, el cuál no era el caso porqué Reborn les había mostrado el paquete casi entero. Además, estaba demasiado tranquilo, como si fuera algo aparentemente normal lo que había hecho cuando no lo era. Tsuna suspiro profundamente, no era algo tan sorprendente, ¿o si?, en cualquier caso solo era cuestión de tiempo antes de que aprendiera a usar su Hynper Dying Will Mode sin ayuda... De hecho, para ser totalmente honesto consigo mismo, ni se acordaba que necesitaba pastillas... Había sido muy descuidado, pero el tan poco había pensado que una simple salida terminaría en casi la muerte de todos en este tiempo, quizás unas peleas, pero nada demasiado grave en que fuera necesario usar su mejor modo de combate. 

-... Juudaime, has sido dado de alta está mañana, solo hay que cuidar esas heridas... - Tsuna casi sonreía, casi era la palabra clave, ¿quien iba a sonreír con ese tono que indicaba que venía una mala noticia? - pero, no podrás salir mucho, o tus heridas se podrían infectar... - Tsuna se contuvo de poner los ojos, y en silencio encendió su anillo, y en consecuencia su palma debido a la práctica. - preferíamos que te quedarás aquí un poco más si... - Gokudera se apago al ver la llama y lo que Tsuna estaba haciendo inconscientemente, más nadie sabía que era algo "inconsciente".

- ¿Gokudera-kun? - Por más que no quería tener esta conversación, era mejor que oir solo silencio... 

- Tsuna... - comenzó Yamamoto con los ojos afilados, esa flama era inconfundible, pero al mismo tiempo... - ¿desde cuando sabes hacer eso? - Señalo su mano en llamas, la cual estaba curando tanto dicha mano como el otro brazo en donde estaba colocada. Tsuna hizo una mucha, ¿aún no se suponía que aprendiera eso?, ¿como se supone que recuerde todo lo que podía hacer o no?

- Las llamas del cielo tienen la propiedad de usar los atributos de las otras seis llamas, si no lo sabían. - Comentó un tanto aburrido, como si leyera sus pensamientos. - He practicado toda la semana. Ahora, ¿podrían contestarme?, quiero salir de aquí... - Los hospitales lo molestaban, y mucho.

Ahora todo el lugar estaba sombrío, pero Tsuna estaba demasiado aburrido, cansado y pensativo para notarlo. Él era Tsuna, no había duda, esas llamas eran inconfundibles, pero al mismo tiempo no era él... ¿Qué demonios estaba pasando?, se morían por saber, pero no creían que Tsuna les dijera... Reborn frunció el ceño debajo del sombrero, tenía que investigar esto más a fondo... este Tsuna no era un impostor, la esencia de las llamas no eran falsificables, y sin embargo... Apreder a curar por si solo no era algo que se podía hacer en una semana... Tsuna hizo otra mueca en su mente, no era del todo una mentira si contabas que jugaba con sus propias llamas cuando estaba aburrido... lo cuál era bastante frecuente últimamente. 

- ¿Cuando termine podemos irnos? - preguntó lo más tranquilo que pudo, si le decían que no, mala suerte por ellos, saltaría por la ventana o escaparía por el pasillo. Odiaba tanto blanco... le daba incluso dolor de cabeza. - Itttttaaaaaa!, ¡Natsu! - "De todos los momentos en que tenía que despertar... y mi oreja, ¡no pudo ser otro lugar!".

El cachorro solo gruño y les dio una cara de furia pura, mostrando los dientes y listo para saltar sobre ellos, mientras Tsuna se sobaba la mano mordida. Reborn frunció el ceño, si Natsu había salido tan agresivo quería decir que creía que estaban amenazando a su amo, pero... ¿exactamente en qué?, no habían hecho nada más que hacerle preguntas... Más aclaratoria que esta no había, Natsu no protegería tanto a alguien que no fuera Tsuna a menos que el mismo Tsuna se lo pidiera.

- No tenías que morderme tan duro... - se quejo, esta vez un poco más despierto, la única respuesta de Natsu fue morder el cable de suero. -... Está bien... - diciendo esto, Tsuna quito el cable. Por dentro solo suspiro, sabía que esto iba a venir, pero no tan pronto... y rayos, Natsu si que sabía morder.

- Gao!, Gao! - les maullo molesto, mostrando los colmillos y caminando en circulos sobre la cama, como si les estuviera reclamando algo. Ahora, si alguno de ellos entendiera, Tsuna se preocuparía, y no se reiría como lo estaba haciendo ahora. 

Ellos no sabían que demonios les estaba reclamando, porque eso era lo que parecía, o porque demonios estaba tan molesto... hasta que Tsuna volvió a bostezar, cosa que solo hizo que Natsu comenzará a gruñir otra vez... y está vez desenvainando sus sus garras...

- Ehhh... - esto iba a doler... 

- Natsu... no es su culpa... - dijo antes de tomarlo por el cuello y abrazarlo. -... No soy muy bueno tomando altas dosis de medicina para el dolor, ¿okey? - explicó -... y Natsu, no creo que ellos supieran, ni los médicos tan poco... - Y lo mejor del caso era ya había pasado el efecto de las mismas... - Además, el efecto desapareció hace rato... - Así que solo estaba cansado porque de verdad lo estaba y no por ningún efecto de alguna medicina. 

- Gao! - se quejo Natsu listo para saltar y morderlos muy bien, al parecer, ignorando lo que Tsuna había dicho. 

-... Ellos no le dijeron al carro que se pusiera cohetes en el trasero, ¿verdad? - Incluso con lo dicho, Natsu aún parecía querer darles una muy buena mordida a cada uno, y eso quitaba cualquier risa ante la broma de Tsuna 

-... Juudaime... - dijo Gokudera un poco inestable. -... ¿te caen mal el uso alto de medicinas? - si eso era así...

- Me hacen muy estúpido, y bobo... - bostezo. - por no hablar del sueño... - Eso explicaba porque Natsu quería matarlos... - Odio los hospitales, ¿me puedo ir? - Incluso Reborn fue tomado por sorpresa, ¿que rayos?

- Legalmente si, pero... - en ese estado se dormiría de pie... - ¿que te parece si primero comes algo?, ¿que-

- Gao! - chillo el pobre león, siendo ignorado.

- El efecto se perdió hace rato o no me hubiera despertado. - ¿cuantas veces lo había dicho ya?, ¿tres? - Estoy cansado porque estoy cansado, no por ningún efecto especial... - suspiro profundamente. - Me quiero ir... - se quejo lo mejor que pudo.

¿Qué demonios?, ¿desde cuando Tsuna tenía problemas con las medicinas?, ¡¿y desde cuando era tan tranquilo cerca de Reborn?!

- Sólo vístete y ya Dame-Tsuna. - corto Reborn de tajo antes de salir por una compuerta en la pared que apareció de la nada.

Tsuna, apesar de que sabia perfectamente bien que estaba en problemas, sonrió y se apresuró en terminar de curarse antes de saltar a buscar su ropa, dejando a un Natsu muy molesto enseñandoles los dientes y con una mirada que decía algo en las lineas de: "no están muertos porque el no los quiere muertos". Lástima que ellos no entendían porqué Natsu quería hacerles daño. 

- Natsu, ellos no me obligaron, yo subí en el coche... - dijo Tsuna desde el baño. - voluntariamente, y será la última vez también, así que quita la mirada mortal, por favor. - el aura asesina se desvaneció al instante y natsu se acurrucó entre las mantas ronroneando felizmente. 

¿Que rayos?

- Oh, se me olvido decirles... - comentó dulcemente Tsuna saliendo del baño ya listo para irse. - La próxima vez que me monte a una montaña rusa voluntariamente será cuándo el infierno se congele, y si me obligan les traeré el mismo infierno que les traje a mis brazos ayer... - dijo sin cambiar de tono, tomando a Natsu en sus brazos y dirigiéndose a la puerta. - ¿Vamos?, tengo hambre y de seguro podré conseguir un dulce por aquí...

Preferían a Natsu con ganas de volverlos trizas y luego bailar sobre sus cenizas a que a Tsuna con ese tono dulcificado prometiendo sufrimiento... A decir verdad, a ninguno, ¿en donde demonios se había metido el Tsuna que todos conocían y de donde había salido este?, no era que este era malo ni nada, pero... ¡era casi totalmente impredecible y extraño!