Indecisión opositora
 
En la vida no hay que oponerse a nada. O, mejor aún, hay que oponerse a cosas. Si estás indeciso sobre tu misión en el mundo (otrora llamada "profesión"), haz como muchos otros españoles: no seas nada, pero queriendo las mejores condiciones de sueldo y horario. Querer ser un parásito no es ser anti-español. Querer ser catalán, sí: si no les gusta España... ¡que se vayan a Andorra, que para eso está!