Micro Historia: Caricia
 
Hola a todos mis lectores. Aquí tenéis mi primera historia corta, o en este caso "micro historia", con una valiosa lección. Como todo escrito metafórico cada uno puede sacar sus propias conclusiones aunque me he basado en varias interpretaciones propias muy personales. Espero que la disfrutéis.

 En breve tendréis historias cortas mas complejas y desarrolladas. Sin más preámbulos os dejo con la micro historia.

Caricia

-Hola a todos. Soy una persona cualquiera en un lugar cualquiera.

La persona deja caer su jersey de punto de cruz sobre el respaldo de un banco de piedra del parque.

-¿Mi nombre? Eso no importa. He pasado demasiado tiempo aquí como para recordarlo.

La lluvia cae fina, suave y constante. El cielo está gris y blanco al mismo tiempo, como si fuese el pelo de un anciano. 

-Sé lo que estas pensando. “Debe ser una persona tímida o poco habladora.”

La persona permanece silente sentada en aquel banco de piedra blanca. La humedad del ambiente no le saca de sus cavilaciones.

-No fallas a la verdad. Pero claro, tal vez si te tomas el tiempo necesario para conocerme puedas llegar a comprender como me siento.

Era una tarde del mes de octubre y las hojas secas de los arboles cubrían el suelo como si se tratase de una moqueta natural de tonos marrones, rojos y amarillos. El olor a tierra mojada inundaba el ambiente y el viento soplaba eventualmente, sumiendo en una deliciosa calma a los que tenían la dicha de pararse a sentirlo sobre su piel.

-Si todavía tengo tu atención tal vez puedas ayudarme. Yo te he observado siempre y te he acompañado en cada reto que has afrontado.

Un caracol se desliza lentamente sobre el banco de piedra blanca, dejando una línea recta de babas. 

-Has volado siempre muy alto, tanto como para ver que hay más allá de las montañas del horizonte. Por eso no alcanzo a comprender por qué sigues aquí y no has perseguido tus sueños.

Un anciano pasa al lado del banco jugando con su pequeña nieta que no duda en saltar en los charcos del suelo.

- Por eso mi petición es simple; no te rindas.

La lluvia comienza a parar y las nubes dan paso a unos tímidos rayos de sol color naranja.

-Se que sabes que los sueños siempre son posibles mientras se crea en ellos. 

La persona se levanta del banco tomando su jersey empapado por la lluvia. Sin pensarlo mucho se embute en él y sacude algo las gotas de agua.  

-Supongo que ya es hora de regresar…

El cielo se había despejado por completo mostrando un gradiente de azul, purpura y rosa. El sol despedía otro día dando paso a la luna que ya se hacía notar a pesar de no ser completamente de noche. 

-¡Oh! Si todavía estás interesado en saber quien soy, te lo diré…. Aunque pensándolo mejor… tal vez ya hayas resuelto esa cuestión tu mismo.