Night's Games Capítulo 3
 
Nono estaba "felizmente" haciendo el papeleo, eran las 5: 25 de la mañana, gracias a las demás familias y a sus queridos guardianes tenía más papeleo del usual, ¡y todo porque no dejaban de recordarle que no tenía heredero y porque andaban curiosos acerca de que rayos haría!, claro... habían sugerencias, declaraciones de guerra, preguntas, y más, de todo un poco. Pero nada de eso era lo que lo tenía "feliz" en ese momento,  para nada, estaba "feliz" porque estaba asesinado a cada uno de sus amigos, guardianes y cada nombre de cada papel en su mente. Y vaya que lo hacía sentir mejor, muchísimo mejor, debería de haber hecho esto desde antes... 

Con un suspiro, cerró los ojos un momento, tal vez debió de haberse traído una manzana... No obstante, al abrir los ojos, ya no estaba en su oficina, estaba en otro lugar que conocía brevemente. Miró curioso a su alrededor, ¿por qué había sido convocado?, un nudo se formó en su estómago, esperaba que no fuera una mala noticia... Pero nadie lo estaba mirando a él, absolutamente nadie. 

- Bienvenido, Nono.

En todo caso, todos estaban mirando a Primo-no, no a Primo... aún niño profundamente dormido acunado en sus brazos. Este simple hecho hizo a Nono pestañar, ¿qué significaba esto?, ¿Reborn ya había encontrado a un heredero?, sabía que Reborn era rápido, pero no tan rápido. Al ver bien el estado del chico, Nono no pudo evitar hacer una mueca... Estaba utilizando ropa más pequeña para su tamaño, aunque no por mucho, estaban levemente destruidas y manchadas en sangre como el resto de su cuerpo, más tan poco era tanta sangre como para pensar que había salido de una masacre. No estaba herido, se veía saludable excepto por lo pálido que se veía... Nono no fue muy sorprendido al darse cuenta de que tenía garras, había visto cosas mucho más raras en su vida que esto, pero sí que le llamó la atención. Lo que si lo sorprendió, realmente sorprendió, fue la cara y el color del pelo... era prácticamente una copia de Primo, pero con el pelo marrón y una gran flama pura en la frente a pesar de estar dormido, pero esa no era la razón... ¿era ese niño su nieto?, ¿el hijo de Iemitsu y Nana Sawada?, ese niño era igual al que recordaba, solo que unos pocos años más grande. Pero... no podía ser, si su nieto estaba vivo tendría 13 años-14 en unos meses, y este chico lucia de 10 o un poco menos...

- He encontrado a mi heredero... - Dijo Primo en voz alta, apartando la mirada del niño y mirando a Nono, quién solo asintió sin poder decir nada, a pesar de todo lo que deseaba preguntar... 

Primo continuó acariciando el cabello del muchacho, aun mirándolo. Nono tragó, él había dicho heredero, eso quería decir solo una cosa-

- Namimori, Japón. - Dicho esto, se encontró de regreso en su silla, en su escritorio, con su "amado" papeleo. 

Primo había utilizado la palabra "heredero", no sucesor, eso solamente podía significar una sola cosa... - Hemos encontrado a tu hijo Iemitsu...- Murmuró aún sin poder creérselo, pero nadie lo escuchó. Tenía que aumentarle el pago a su gran amigo Reborn, y tenía que hacer planes para ir a Namimori y decirles a ellos que su hijo estaba vivo y todo lo demás. Oh cielos, ¡tenía que verlo! 

Despertó con un gemido, ¿qué rayos había pasado?, no recordaba haberse ido a dormir, ¿acaso se había desmayado?, ¡pero eso solo pasaba si no comía en semanas!, así que no tenía mucho sentido pues había estado comiendo bien... Bueno, no tenía tiempo para ponerse a pensar en eso, tenía que buscar un buen lugar para seguir durmiendo, un lugar en donde el sol no lo cocinara tal y como lo estaba haciendo ahora... ¡no quería ser un pollo asado muchas gracias!, eso y que en el sol era muy visible y francamente no quería ser visto por ningún humano. Bueno, estaba en un área verde, ¿cómo llegó aquí de todos modos?, así que bastaría con subirse a un árbol en donde no moleste a nadie (aves, abejas, ardillas y quién sabe que otro animal...) y nadie lo moleste a él.  

En pocos minutos estaba sentado en una rama alta y grande acompañado de un nido de polluelos que al parecer lo veían y sentían como un mejor nido que el verdadero. Era un sitio muy cómodo para dormir, y no le importaba ser la cama de nadie si no lo picoteaban o lo usaban de baño... aunque su madre (o lo que creía que era su madre, no tenía idea de cómo diferenciar) no opinaba lo mismo y si las miradas mataran el ya estaría enterrado en el piso. Pero como solo se quedaba en eso, y el simplemente quería descansar, cerró los ojos y se dejó llevar al mundo de los sueños sin resistencia alguna. Sin darse cuenta, la madre ave se rindió de razonar con sus hijos y solo le quedó una opción: si no puedes con ellos, úneteles.

- ¡EEXXTTRREMMOOOO! 

Saltó de golpe junto con las 5 aves, y los seis sin siquiera pensarlo miraron al gritón con odio. La madre, prácticamente ardiendo en ira, salió al rescate lo más rápido que pudo. Él y los polluelos solo pudieron mirar asombrados como el gritón tomó a su madre (solo Dios sabe cómo se salvó de ser picoteado hasta la muerte) y siguió corriendo pero con mucho más ánimo que antes, el ave en su brazo tratando de quitarle un trozo de carne. Los polluelos comenzaron a llorar mientras el chico digería lo que llamaría: "secuestro de aves". Con mala cara, tomó una rama y la lanzó directo a la cabeza del secuestrador (¿qué quería hacer con un pájaro de todos modos?), y a pesar de la gran distancia entre ellos dio justo en el blanco.

No fue para nada sorprendente ver que lo único que hizo fue distraerlo lo suficiente como para ganar un súper picotazo en el dedo gordo. Extrañamente, el secuestrador de aves no grito, pero si soltó al ave cautiva quién no perdió el tiempo en salir de allí y volver con sus polluelos (quienes dejaron de llorar gracias a Dios). El secuestrador siguió su camino con algo de decepción y gritando algo que no se molestó en descifrar, pero se fue gracias a Dios. Con un suspiró de satisfacción se acomodó de nuevo y se dispuso a dormir rezando que el secuestrador de aves no volviera, ¡era demasiado ruido!, o llegará alguna otra persona a gritar o hacer una tremenda locura, solo quería dormir en paz. Si hubiera esperado unos minutos más, hubiera visto a las aves mirarlo con ojos grandes y brillantes, llenos de admiración y agradecimiento... sin saberlo, se había ganado el puesto de papá ave...

- Oni-chan, ¿y esa herida? - Preguntó Kyoko al ver la venda rosada en la hora del receso.

- Un pájaro me picoteo, que mal agradecido, ¡íbamos a entrenar al extremo! -  diciendo esto salió corriendo al gimnasio a entrenar, otra vez.

- ¿Un ave?, ¿de dónde sacó un ave? - Dijo, pero lo que en verdad pasaba por su cabeza era como iba a entrenar con una pobre ave que seguramente no estaba haciendo nada malo... quizás solo cantar, y eso no era malo.

Sería bueno que se apresurara, Hana la estaba esperando y no quedaba mucho tiempo para ir a clase, así que tenía que aprovechar bien su tiempo y comer, pues aún no había comido nada. Yamamoto suspiro de alivio desde su puesto, ¡al fin!, ya estaba solo y tranquilo, ya nadie le estaba reclamando nada gracias a Dios... y es que si llegaba alguien más a decirle algo acerca del juego lo dejaría con la palabra en la boca, estaba seguro de que lo haría. Sabía que le echarían la culpa, sabía que se molestarían, pero no espero que las quejas fueran tantas, las miradas y los malos gestos los podía ignorar, pero las quejas era otra historia muy diferente. 

Lo único bueno era que debido a que no fue al juego su popularidad había bajado y podía dejar de hacer tantas sonrisas falsas como de costumbre. Pero sin duda ciertamente dolía, y dolía mucho estar solo y tener que ignorar las malas caras, pero al mismo tiempo era un alivio... una combinación bastante extraña debía decir. Término su almuerzo y fue a buscar al baño, no iría a la práctica por un tiempo, y si iba practicaría solo. La única razón por la que no se salía del equipo era simple: quería seguir jugando béisbol. Nadie se molestó en preguntarle qué había pasado o como estaba, todos eran unos interesados, ¿por qué no tenía ni un solo verdadero amigo?, había hecho esto por tanto tiempo que le sorprendía que no tuviera un buen amigo entre todos los que tenía (falsos para su gran desdicha).

En realidad, si tenía un amigo... uno que ni su rostro sabía, la pregunta era como lo encontraba... No tenía nada, ni una pista, ¿cómo buscaba a alguien de la que ni siquiera sabía su nombre o su rostro?, era un gran reto, le encantaban los retos pero con este no tenía ni idea de cómo empezar... si es que fue real y no una simple alucinación. Real o no, tal vez se distraería o tendría suerte de encontrar a algún amigo o algo interesante, quién sabe, y se olvidaría un poco de lo mal que estaba su vida social justo ahora. Luego de pensar toda la clase (matemática nunca fue su fuerte de todos modos, ya se buscaría un tutor), se dio cuenta de un simple detalle... su amigo apareció de noche, y aparentemente de la nada. Tal vez si buscaba en la noche conseguiría algo, pero tendría que planearlo bien, no quería preocupar a su padre más de la cuenta y tendría que llevarse algún arma también, nadie nunca sabe que pueda ocurrir estando solo en el medio de la noche.

En otro lugar, Reborn se encontraba sentado en una mesa lujosa, León estaba durmiendo en la gran cama roja que estaba cerca con lo que parecía ser el fantasma de una sonrisa mientras miraba a su amo contemplar el teléfono. Luego de varios minutos más de matar al teléfono con la mirada lo tomó y marcó un número, no había caso en seguirle dando vueltas a algo inevitable... estúpido anillo inservible, como podía simplemente desaparecer de la faz de la tierra estaba más allá de él. ¿Tal vez tenía conciencia propia?, no le sorprendería si tenía poderes ya había visto cosas aún más raras, y a estas alturas tan poco le sorprendería si le decían que el anillo podía ir a donde le diera la gana sin aviso ni nada. Ya de por si Nono había dicho que el anillo elegiría a su dueño por sí mismo... 

- Buenas tardes Reborn. - Saludo felizmente Nono desde el otro lado de la línea, haciendo a Reborn entrecerrar los ojos. Al parecer, algo bueno había ocurrido o esa felicidad era falsa, en cualquiera se sentiría mal por decirle lo que tenía que decir. - ¡Tengo duplicarte-triplicarte-cuadriplicarte o más el sueldo querido amigo!

- ¿Qué? - ¿Pero de que rayos está hablando?, él no-

- ¡Muchísimas gracias Reborn! - Continuó sin haber oído a Reborn, quién tenía la mente a mil kilómetros por hora. - Sabía que eras rápido, ¡pero no tan rápido!, ¡tenemos que celebrar!, ¡tenemos que-

- Disculpe que lo interrumpa, pero... ¿de qué demonios estás hablando Nono? - León, desde su puesto, comenzó a rodar de la risa por lo chistoso de la situación. 

- ¡Del heredero!, ¿de qué más podría estar hablando? - No sé, tal vez del hecho de que perdí el anillo, pensó Reborn sarcásticamente.

- No tengo idea de que estás hablando. - Decidió continuar antes de que Nono lo enredara más. - Debí llamarte el mismo día que me fui en esta misión... Nono, el anillo desapareció apenas llegue al jet, y no he podido encontrarlo... - Y la verdad era muy decepcionante...

- Pero Reborn... - Si él no fue... y el anillo desapareció... -... mi sucesor ha sido encontrado. - Silencio por ambas partes.

-... Nono, ¿me estás diciendo que alguien encontró el anillo y este lo acepto así como así?  - Okey, era oficial, necesitaba un buen café ahora mismo. - ¿y cómo es que lo sabes?, ¿Hyper Intuición? - Con una seña León ordenó lo que su amo quería, aún muy divertido por la situación. 

- No, no fue la Hyper Intuición, fue Primo quién me lo dijo. - En esto Reborn hizo una mueca, ¡genial!, un muerto sabía más que todos ellos... pero tenía que saberlo, el anillo era muy poderoso... aunque eso no quitaba la rareza de la situación. - Sus palabras exactas fueron: He encontrado a mi heredero. - Reborn suspiró profundamente. 

- ¿Qué significa eso exactamente?, toda su línea desapareció, no tiene más descendientes vivos que Iemitsu y el muy tonto no pudo haber sido elegido... ¿o sí? - Pobre Vongola si así fuera... - Heredero... esa palabra no debería-

- Lo sé, pero gracias a ella estoy casi seguro de que mis sospechas son ciertas. - Cortó suavemente, ya había debatido mucho ese tema en particular. 

- ¿Sospechas?, ¿hay otra línea de descendientes que no he oído hablar por casualidad? - Iban a rodar cabezas si su café no llegaba en 30 segundos.

- No, no. - El jefe se río levemente, podía ver que Reborn estaba buscando ya alternativas. - Es un niño, muy parecido a lo que llamaríamos a un mini Primo, solo que su cabello es marrón... 

- No me digas que... 

- Sí, creo que mi nieto está vivo y ha sido encontrado por el anillo... - ¡Ven!, ¡por esa razón hay que buscar hasta que las personas aparezcan!, pensó Reborn ligeramente furioso y amargado. - Aunque... hay pequeños detalles que me impiden decir que es él, el más obvio de todos es... que lucía de 10 años o un poco menor,  mi nieto debería de cumplir 14 años en unos pocos meses. - Nono no podía evitar sonreír tristemente, sabiendo que Reborn estaba grabando todo en su cabeza.

- Ya veo... - Necesitaba comenzar esa investigación rápido,  pero primero... - ¿Primo dijo en donde estaba? - Podría estar en cualquier sitio del mundo y no estaba de humor para jugar a encontrar una aguja en un pajar.

- Namimori, Japón. - Reborn hizo una mueca, tendría que tomar otro avión. - Cuando lo encuentres avísame, quiero confirmar si es él o no antes de decirle a sus padres... - Oh sí, quién aguantaría a esos dos si les daban ilusiones y luego les decían que se habían equivocado y que el nuevo sucesor no era su hijo... No era un padre, pero sin duda debía de ser un golpe fuerte.

- De acuerdo, tomaré el vuelo más cercano y te mantendré informado. - Prometió antes de cortar la llamada, si no fuera un asunto tan delicado no hubiera prometido nada...

- Ah cierto... - Dijo suavemente tomando a León y esté convirtiéndose en una pistola. - me pregunto qué pasó con mi café... - Les daría una última-¡blam!

- Lamento mucho la demora señor Reborn, aquí está su café y el especial de la casa. - Dichos elementos fueron colocados elegantemente en la mesa y Reborn sonrió sádicamente al verla salir corriendo fuera de la habitación. 

- Es que la gente de éste lugar está loca, ¿asesino misterioso?, pffff. - Se quejó Gokudera caminando por el centro comercial, necesitaba ropa y víveres, Reborn tenía que llegar aquí tarde o temprano si sus fuentes eran ciertas. Por otra parte, era un lugar pacífico y tranquilo, bien podría quedarse allí hasta que Reborn encontrará al heredero y luego podría matarlo y luego preguntarle a Reborn amablemente porque no comenzó su búsqueda en Italia, esperando y rezando por no molestar demasiado a dicho asesino asueldo. - Es demasiado obvio... ¡son aliens!, ¡ningún ser humano es tan meticuloso como para pasar desapercibido tantos años! - Desde la rama en donde estaba, el mencionado estornudo aun durmiendo. - ¡Está es mi oportunidad de encontrar un alien!, pero primero tengo que encontrar el material...

Primero lo primero, la ropa y los víveres. Luego de comprar todo lo que necesitaba, Gokudera fue a comprar lo más obvio que iba a necesitar si iba a buscar al alien o aliens (quién sabe cuántos eran en verdad): una linterna de larga duración,  seguidamente por tres cámaras, una pequeña,  una mediana y una que podía esconderse en el bolsillo inocentemente y grabar. Tercero, una grabadora paranormal y una grabadora normal (sería demasiado bueno si hablaran su idioma, pero tal vez eso sería demasiado soñar), y por último y no menos importante para sus próximas excursiones nocturnas... ¡bocadillos y dulces!, para que su estómago no lo delatara. Ya tenía su traje especial en su maleta de viaje, no necesitaba nada más... por ahora.

Ah cierto, también tenía que haría y diría si era capturado, la gente decía que nada más asesinaban a las malas personas,  ¿pero quién podía asegurarlo?, los muertos no iba a resucitar y decir: "fuimos asesinados por ser malos", por supuesto que no. Aunque también decían que podría ser un niño o alguien con la mentalidad de uno gracias a los dibujos algo siniestros... Honestamente la gente era estúpida, ¡esos no eran dibujos si no mensajes!, ¿por qué otra razón lo harían en grande, con sangre y a la vista pública?, seguramente eran advertencias, era una verdadera lástima que no tenía las fotos para tratar de descifrar esos mensajes, tenía que buscarlos.

La gente era estúpida, de verdad, han estado en presencia alienígena y ni se han molestado en tratar de grabar algo... Hay muertos y conductas extrañas,  y nada, de seguro los aliens solo seleccionan a los "malos" para mantener las cosas relativamente tranquilas, nada más.  La policía prácticamente ya se había acostumbrado y actuaban como si fuera algo normal, igual que los reporteros y el resto de la población,  ¿dónde está el FBI?, ¿el gobierno?, ¡los aliens tienen a esta población adiestrada e incluso como un lugar de prácticas!, y nadie hace nada. Bueno, el sí haría algo, trataría de hablar con ellos y buscaría la razón y el propósito detrás de cada uno de sus planes mientras esperaba a que Reborn encuentre al heredero. Pero antes de salir de excursión a buscarlos necesitaba hacer planes, estudiar el territorio, buscar más información y planear rutas de escape, por no hablar de cómo no asustarse o molestarlos... lo admitía,  la primera noche que estuvo en su presencia fue aterrador, al menos a la mañana siguiente... ¿con qué propósito lo habían salvado?, ¿acaso era un candidato digno de estudio?