Originalmente, la idea era que Fanboy fuera un cuento... pero se ha salido de control. 

No estoy segura tampoco de que sea una novela en forma. Quizás será una noveleta. Pero lo cierto es que si algo la caracteriza hasta ahora son los capítulos breves, caprichosos que se han ido dando. 

Nació por accidente. Cambiándole a la tele me encontré con un programa titulado "Pequeños coleccionistas". Un niño cuya colección está compuesta por más de trescientos de ventiladores ha sido la inspiración para Rob. 

A ver en qué se convierte. Por lo pronto, voy compartiéndolo como el híbrido que es, fragmento a fragmento, como si fuera un cuento hecho pedazos.